martes 31 de enero de 2012

Tiempo, ritmo y poema.

"En todas las sociedades existen dos calendarios. Uno rige la vida diaria y las actividades profanas; otro, los periodos sagrados, los ritos y las fiestas. El primero consiste en una división del tiempo en porciones iguales: horas, días, meses, años. Cualquiera que sea el sistema adoptado para la medición del tiempo, éste es una sucesión cuantitativa de porciones homogéneas. En el calendario sagrado, por el contrario, se rompe la continuidad. La fecha mítica adviene si una serie de circunstancias se conjugan para reproducir el acontecimiento. A diferencia de la fecha profana, la sagrada no es una medida sino una realidad viviente, cargada de fuerzas sobrenaturales, que encarna en sitios determinados. En la representación profana del tiempo, el 1 de enero sucede necesariamente al 31 de diciembre. En la religiosa, puede muy bien ocurrir que el tiempo nuevo no suceda el viejo. Todas las culturas han sentido el horror del "fin del tiempo". De ahí la existencia de "ritos de entrada y de salida". Entre los antiguos mexicanos los ritos del fuego -celebrados cada fin de año y especialmente al terminar el ciclo de 52 años- no tenían más propósito que provocar la llegada del tiempo nuevo. Apenas se encendían las fogatas en el Cerro de la Estrella, todo el valle de México, hasta entonces sumido en sombras, se iluminaba. Una vez más el mito había encarnado. El tiempo -un tiempo creador de vida y no vacía sucesión- había sido re-engendrado. La vida podía continuar hasta que ese tiempo, a su vez se desgastase. Un admirable ejemplo plástico de esta concepción es el Entierro del Tiempo, pequeño monumento de piedra que se encuentra en el Museo de Antropología de México: rodeados de calaveras, yacen los signos del tiempo viejo; de sus restos brota el tiempo nuevo. Pero su renacer no es fatal. Hay mitos, como el del Grial, que aluden a la obstinación del tiempo viejo, que se empeña en no morir, en no irse: la esterilidad impera; los campos se agostan; las mujeres no conciben; los viejos gobiernan. Los "ritos de salida" -que casi siempre consisten en la intervención salvadora de un joven héroe- obligan al tiempo viejo a dejar el campo a un sucesor.

Si la fecha mítica no se inserta en la pura sucesión, ¿en qué tiempo pasa? La respuesta nos la dan los cuentos: "Una vez había un rey..." El mito no se sitúa en una fecha determinada, sino en "una vez...", nudo en el que espacio y tiempo se entrelazan. El mito es un pasado que también es un futuro. Pues la región temporal en donde acaecen los mitos no es el ayer irreparable y finito de todo acto humano, sino un pasado cargado de posibilidades, susceptible de actualizarse. El mito transcurre en un tiempo arquetípico. Y más: es tiempo arquetípico, capaz de re-encarnar. El calendario sagrado es rítmico porque es arquetípico. El mito es un pasado que es un futuro dispuesto a realizarse en un presente. En nuestra concepción cotidiana del tiempo, éste es un presente que se dirige hacia el futuro pero que fatalmente desemboca en el pasado. El orden mítico invierte los términos: el pasado es un futuro que desemboca en el presente. El calendario profano nos cierra las puertas de acceso al tiempo original que abraza todos los tiempos, pasados o futuros, en un presente, en una presencia total. La fecha mítica nos hace entrever un presente que desposa el pasado con el futuro. El mito, así, contiene a la vida humana en su totalidad; por medio del ritmo actualiza un pasado arquetípico, es decir, un pasado que potencialmente es un futuro dispuesto a encarnar en un presente, Nada más distante de nuestra concepción cotidiana del tiempo. En la vida diaria nos aferramos a la representación cronométrica del tiempo, aunque hablemos de "mal tiempo" y de "buen tiempo" y aunque cada treinta y uno de diciembre despidamos al año viejo y saludemos la llegada del nuevo. Ninguna de estas actitudes, residuos de la antigua concepción del tiempo, nos impide arrancar cada día una hoja al calendario o consultar la hora en el reloj. Nuestro "buen tiempo" no se desprende de la sucesión; podemos suspirar por el pasado -que tiene fama de ser mejor que el presente- pero sabemos que el pasado no volverá. Nuestro "buen tiempo" muere de la misma muerte que todos los tiempos: es sucesión. En cambio, la fecha mítica no muere: se repite, encarna. Así, lo que distingue la tiempo mítico de toda otra representación del tiempo es el ser un arquetipo. Pasado susceptible siempre de ser hoy, el mito es una realidad flotante, siempre dispuesta a encarnar y volver a ser.

La función del ritmo se precisa ahora con mayor claridad: por obra de la repetición rítmica el mito regresa. Hubert y Mauss, en su clásico estudio sobre este tema, advierten el carácter discontinuo del calendario sagrado y encuentran en la magia rítmica el origen de esta discontinuidad: "La representación mítica del tiempo es esencialmente rítmica. Para la religión y la magia el calendario no tiene por objeto medir, sino ritmar el tiempo"(*). Evidentemente no se trara de "ritmar el tiempo" -resabio positivista de estos autores- sino de volver al tiempo original. La repetición rítmica es invocación y convocación del tiempo original. Y más exactamente: recreación del tiempo arquetípico. No todos los mitos son poemas pero todo poema es mito. Como en el mito, en el poema el tiempo cotidiano sufre una transmutación: deja de ser sucesión homogénea y vacía para convertirse en ritmo. Tragedia, epopeya, canción, el poema tiende a repetir y recrear un instante, un hecho o conjunto de hechos que, de alguna manera, resultan arquetípicos. El tiempo del poema es distinto al tiempo cronométrico. "Lo que pasó, pasó", dice la gente. Para el poeta lo que paso volverá a ser, volverá a encarnar. El poeta, dice el centauro Quirón a Fausto, "no está atado por el tiempo". Y éste le responde: "Fuera del tiempo encontró Aquiles a Helena". ¿Fuera del tiempo? Más bien en el tiempo original. Incluso en las novelas históricas y en las de asunto contemporáneo el tiempo del relato se desprende de la sucesión. El pasado y el presente de las novelas no es el de la historia, ni el del reportaje periodístico. No es lo que fue, ni lo que está siendo, sino lo que se está haciendo: lo que se está gestando. Es un pasado que re-engendra y re-encarna. Y reencarna de dos maneras; en el momento de la creación poética, y después, como recreación, cuando el lector revive las imágenes del poeta y convoca de nuevo ese pasado que regresa. El poema es tiempo arquetípico, que se hace presente apenas unos labios repiten sus frases rítmicas. Esas frases ritmicas son lo que llamamos versos y su función consiste en re-crear el tiempo".

Octavio Paz, El arco y la Lira.

(*) H. Hubert y M. Mauss, Mélanges d´historie des religions. París, 1929.

miércoles 25 de enero de 2012

Invitación a las II Olimpiadas filosóficas de la Comunidad de Madrid.

Invitamos a nuestros alumnos de 1º y 2º de Bachillerato a participar en las II Olimpiadas filosóficas de Madrid con una disertación sobre el siguiente tema:

¿Vivimos en Democracia?
La estructura de tu disertación debe seguir de cerca las indicaciones expuestas a continuación:

Los criterios de correción que debes tener en cuenta los encontrarás en el blog de los organizadores:
 
La disertación debe tener una extensión máxima de cuatro páginas (9.000 caracteres o 1.600 palabras), que respetarán el siguiente formato: 

    • Tipo de letra: Times New Roman
    • Tamaño: 12 puntos
    • Margen izquierdo y derecho: 3 cm.
    • Margen superior e inferior: 2,5 cm.
    • Espacio interlineal: 1,5
Debes enviarla antes del viernes 24 de Febrero a la siguiente dirección:

martes 17 de enero de 2012

Trabajos para 1º de Bachillerato (2ª evaluación).

Ya tienes las instrucciones para realizar el trabajo correspondiente a la segunda evaluación en el curso de Filosofía y Ciudadanía en esta dirección:

miércoles 11 de enero de 2012

Trabajos para 2º de Bachillerato (2ª evaluación)

Ya puedes acceder a las instrucciones para realizar el trabajo correspondiente a la segunda evaluación en el curso de Historia de la Filosofía en esta dirección:

lunes 9 de enero de 2012

Modelo de PAU en la Comunidad de Madrid para Historia de la Filosofía.

Aquí tienes el modelo de la PAU para Historia de la Filosofía en la Comunidad de Madrid desde el curso 2011-2012, incluídos los criterios de evaluación.

sábado 7 de enero de 2012

Test de autoevaluación sobre los Presocráticos.

Selecciona las respuestas que consideres correctas para evaluar tus conocimientos sobre este tema. Las preguntas están basadas en los materiales del curso.



Para los Presocráticos:
La Naturaleza está constituida por fuerzas divinas cuyo favor ha de ser conquistado mediante el sacrificio.
La Naturaleza está constituida por elementos físicos cuyas leyes, no fundadas en una voluntad arbitraria, pueden ser conocidas.


La Filosofía y el Mito
No tienen nada en común. El mito es un relato fantástico y la filosofía una actividad racional.
Tienen en común los interrogantes que se plantean: en qué consiste el Universo y qué debe hacer el ser humano para vivir en él.


Para Demócrito:
La Naturaleza está constituida por átomos.
La Naturaleza está constituida por átomos y vacío.


Para Parménides:
La Naturaleza es una, eterna e inmóvil.
La Naturaleza es múltiple, temporal y en movimiento.


Para Tales el elemento físico que constituye la Naturaleza es:
El aire.
El agua.
Lo indeterminado.


Para la escuela pluralista la Naturaleza está constituida por:
Homeomerías para Empédocles y aire, agua, tierra y fuego para Anaxágoras.
Homeomerías para Anaxágoras y aire, agua, tierra y fuego para Empédocles.


Zenón:
Desarrolla las aporías del movimiento.
Desarrolla las aporías de la serie infinita de causas.


Para Heráclito:
La Naturaleza es luz, siempre viviente, que se enciende y apaga según medida.
La Naturaleza es fuego, siempre viviente, que se enciende y apaga según medida.

miércoles 4 de enero de 2012

Recuperar la 1ª evaluación.

Recordamos a nuestros alumnos que ya están en la intranet del colegio las notas correspondientes a los exámenes de recuperación de Filosofía y Ciudadanía y de Historia de la Filosofía. La revisión se hará en clase, pero puedes enviar tus preguntas al correo clasesjm@hotmail.com.
Feliz año 2012 y buen regreso a las aulas.

martes 3 de enero de 2012

¿En qué consiste vivir?

Durante el curso 2008-9, estudiando el tema de Ortega y Gasset, un alumno de 2º de bachillerato llamado Javier S. contestó a la pregunta "en qué consiste vivir" con el siguiente dibujo:


En pocos minutos y con gran habilidad expresó una interpretación de la vida que no puede dejarnos indiferentes. ¿Tiene razón este dibujo? Después de tantas preguntas, tantas búsquedas y tantos afanes en los que los seres humanos andan empeñados ¿todo se reduce a eso? Sinceramente pensamos que no, pero nos resulta dificil elaborar ese "no" y dar razones (sean vitales, poéticas, simbólicas, fronterizas o de otro tipo) que lo justifiquen. Este dibujo es para nosotros un reto que pide respuesta. Intentaremos dar algunos pasos en su dirección. La siguiente reflexión es sólo uno de ellos.

La vida no se agota en ser un proceso que nos lleva de la infancia a la juventud, de la juventud a la madurez y de ésta a la vejez. Tampoco se agota en ser una lucha de todos contra todos, o en el intento por realizar nuestros sueños o en un despeñarse irremisiblemente en el olvido. Una experiencia más amplia de aquello en lo que consiste vivir nos enseña lo siguiente: la vida consiste en ir haciéndose semilla de sí misma.

En efecto: la vida en su transcurrir no camina sin más hacia su desaparición, sino que se va haciendo semilla de sí misma. Puedes contemplar este fenómeno singular observando, por ejemplo, el desarrollo de una planta en casa, en la terraza, en un jardín o en el campo. Detente y observa este árbol. De la semilla plantada en la tierra brotan raíces con las que se alimenta y crece, elevándose hacia lo alto con un fino tallo que se hace tronco después. Y de ese tronco brotan ramas que abiertas al aire van desplegándose en frutos de los que nace… una semilla. La semilla, tras un tiempo, cae para ocultarse de nuevo bajo la tierra y desde ella, brotar. ¿Qué significa entonces para el árbol el paso del tiempo? ¿Significa únicamente ir separándose del suelo nutricio con ímpetu al principio, con menos fuerza después, alzándose cuanto puede hacia la luz y el aire para, un día, comenzar a decaer, perdiendo ternura su tallo, haciéndose cada vez más rugoso su tronco hasta secarse y derrumbarse? No puede significar sólo eso, porque ese proceso es a la vez, e inseparablemente, un ir haciéndose la planta semilla de sí misma, afirmándose la rama en la flor, la flor en el fruto y el fruto en la semilla. Y entonces advertimos la paradoja en la que consiste todo este devenir: a medida que la planta se acerca a su fin, se acerca también a su principio. A la vez que se hace más vieja, se hace más joven. Acercándose a su término, se acerca a su nacimiento ¿Por qué? Porque la vida consiste en hacerse semilla de sí misma. A la vez que pasa el tiempo y envejece, y sus ramas pierden frescura, y sus hojas transparencia y verdor, a la vez rejuvenece como fruto del que nace una semilla de sí misma. El futuro del árbol no es la muerte, es la semilla. Por eso, acercarse al final es acercarse al principio, hacerse anciano es hacerse niño, envejecer es rejuvenecer. Paradoja letal para el sentido común.

Atrevámonos entonces a seguir pensando. El pasar de la vida no es el pasar de los días que faltan para la muerte, es un hacerse irremediablemente semilla de sí misma. Te contarán que no es así, que todo esto no son sino palabras vacías y que la verdad es sólo la mitad de todo este asunto, que vivir es crecer, madurar, envejecer y morir. Pues bien: ahí se abre una ocasión para un pensamiento propio. La muerte es la última palabra sobre la vida cuando negamos a la vida su fecundidad, su poder hacerse otra. Piensa, observa, mira, intenta estar a la altura de lo que puedes descubrir. Y eso que podrás descubrir es sencillo: la vida se va haciendo semilla de sí misma. 


¿Será ese nuestro destino?

viernes 30 de diciembre de 2011

Mercadillo filosófico.

¿Puedes imaginar a Platón y a Aristóteles como fruteros en un mercadillo mientras venden sus productos a buen precio y resuelven dudas filosóficas? José Mota lo hace en este video. Gran parte de su humor nace de unir en una misma historia elementos dispares, como grandes figuras de la Historia y personas anónimas y cotidianas, o contenidos de la cultura rural mezclados con otros que provienen de la cultura urbana. De ahí nacen personajes como la vieja del visillo, el tio de la vara o mercadillos filosóficos como éste. Espero que ni Platón ni Aristóteles se molesten con nosotros por despedir con ellos el viejo año, dando la bienvenida al nuevo con una sonrisa. 


martes 20 de diciembre de 2011

Descartes y el engaño de los sentidos.

Cuando trabajamos en el aula el tema de Descartes y el engaño de los sentidos, siempre nos damos tiempo para realizar pequeños juegos con los que experimentar ese engaño o, al menos, algunas de las sorpresas que nos tiene preparados. Son muy sencillos:

  • Haces una bola de papel pequeña (1 o 2 cm de diámetro) y la colocas sobre la palma de una mano. Doblas el índice sobre el anular de la otra mano y los pasas sobre la bola en círculos, tocándola con las yemas de ambos dedos. De repente percibirás que no hay una sino dos.
  • Puedes hacer lo mismo pero con tu nariz.
  • Desnudas tu brazo, lo extiendes hacia tu compañero mostrando la cara interior y cierras los ojos. Él comenzará a tocarlo a la altura de la muñeca, para ir subiendo lentamente hacia el codo. Cuando tú creas que ya ha llegado al codo, le dices que pare y abres los ojos. ¿Has acertado?
  • Estás de pie frente a tu compañero. Extiendes un brazo a lo largo del cuerpo y él lo sujeta sin que puedas separarlo. Lo intentas durante unos 15 segundos con fuerza. Pasado ese tiempo, tu compañero suelta de repente el brazo. ¿Qué sientes?
  • Te colocas de pie y perpendicular a la pared, extendiendo un brazo hasta tocarla con la punta de los dedos. Después te das unos golpes en el codo o el antebrazo e intentas de nuevo tocar la pared, si puedes...
  • Descubre el "punto ciego" de tu ojo. Sentado en una mesa, colocas delante de ti dos trozos pequeños de papel (o dos objetos de pequeño tamaño, dos gomas de borrar, dos sacapuntas). Te tapas el ojo derecho. Con el izquierdo mira fijamente el papel de la derecha. Acércate o aléjate lentamente a la mesa hasta que el papel de la izquierda desaparezca (la distancia aproximada suele ser de 25 o 30 centímetros entre tus ojos y el papel).
  • Una persona se tumba sobre una superficie plana (el suelo, una mesa). Dos personas se colocan a la altura de sus tobillos, otras dos a la de las caderas y otras dos a la de los hombros. Colocan sus manos debajo de ella apoyando solo dos dedos en un punto firme para levantarla. Se cuenta hasta tres y la persona tumbada tensa sus músculos con toda su fuerza. Los demás la elevan casi sin esfuerzo a pesar de su peso.
  • Un voluntario se sienta en una silla rodeado por cuatro personas, dos detrás de él y dos a sus costados. Los dos de atrás colocan las manos bajo sus brazos, a la altura de la axila, sólo con dos dedos. Los de los costados colocan las manos bajo sus piernas, por la parte interior de las rodillas, sólo con dos dedos. Intentan levantarlo pero notarán su peso. Para poderlo elevar como si fuera una pluma deben hacer lo siguiente: cinco vueltas en círculo a su alrededor y hacia la derecha. Después, otras cinco vueltas en círculo a su alrededor hacia la izquierda, y lo vuelven a elevar como antes. Su peso apenas se notará.

    Si conoces algún otro juego de este tipo, no dudes en dejárnoslo en un comentario.

martes 13 de diciembre de 2011

¿Poseen inteligencia los animales?


¿Poseen inteligencia los animales? Si por inteligencia entendemos la capacidad para modificar el medio y usar instrumentos para satisfacer necesidades vitales, la respuesta es que algunos la poseen. Si por inteligencia entendemos la capacidad de aprehender las cosas no sólo como estímulos sino como realidades, de convertir signos en símbolos y de crear ideas universales y abstractas, la respuesta parece ser negativa.

Ayúdanos a conocer más sobre la inteligencia animal y humana dejando en los comentarios enlaces sobre este tema (y si añades un breve resumen... mucho mejor).

jueves 8 de diciembre de 2011

El juego del tiempo.

Ayax y Aquiles
El tiempo es un juego de presencia y ausencia. Como juego consiste en traer lo ausente a la presencia y en llevar lo presente a la ausencia. Juego autorregulado porque sus reglas no son separables de su proceder: no hay reglas por un lado y jugadas por el otro. Sus reglas sólo se revelan participando en él. Y en efecto, vivir es encontrarse participando, nos guste o no, en el juego del tiempo.


En la obra de Sófocles "Ayax" podemos leer:
A todas las cosas el grande e innumerable tiempo
las hace brotar, si no son visibles, mas si se muestran, las oculta.
Me pregunto por la diferencia entre brotar y mostrarse. Tal vez consista en esto: el brotar es el aparecer de las cosas cuando se mantienen en el seno del tiempo, mientras que el mostrarse es el aparecer de las cosas pretendidamente separado del juego temporal. Cuando las cosas pretenden afirmar su independencia del tiempo reciben como respuesta la ocultación. Aquellos seres humanos que han soñado erigir su presencia por encima de las olas del tiempo han sufrido la respuesta del desbordamiento y la inundación ¿En qué consistirá ese aparecer de las cosas que no se separa de lo que las hace nacer, como la corriente marina en el seno del mar, o el relámpago de la nube que lo alberga? Algo debe tener que ver con un cierto renacimiento.

jueves 1 de diciembre de 2011

La masa del neutrón y su secreto.

La masa del neutrón guarda un secreto que la convierte en una partícula del mayor interés, y no sólo para los científicos, sino para cualquiera que, durante al menos un instante, se haya preguntado por esta inmensidad en la que habitamos y a la que llamamos Cosmos. ¿En qué consiste eso que hace a la masa de esta partícula subatómica tan especial?. El neutrón tiene una masa de 938 Me V. Pues bien, si este valor fuera sólo 1.4 Me V mayor, el proceso que permite a las estrellas consumir hidrógeno para producir helio no podría ocurrir y, en consecuencia, no habría estrellas ni calor en el Universo. Por otro lado, si la masa del neutrón fuera 0.5 Me V menos de lo que es, la vida de las estrellas se reduciría a un límite de unos 300 años, haciéndose imposible el desarrollo de ningún tipo de vida en un planeta próximo a ellas, tal como ahora la podemos imaginar. El ajuste de su masa a valores que son necesarios para la aparición de la vida y, en ella, de la vida sentiente e inteligente a la que llamamos "vida humana" plantea una cuestión. La masa del neutrón ¿es el resultado de una finalidad en el proceso evolutivo del Cosmos? ¿Puede ser esa finalidad la aparición de la vida humana? Estas preguntas encantarían a Tomás de Aquino. Él podría ver en datos como éstos, y en muchos otros, ejemplos de un orden teleológico en el Universo que conducen a su Creador. Nosotros, por lo pronto, buscaremos más información sobre el neutrón y otros ejemplos del llamado "ajuste fino", aunque por ahora esta partícula guarda un obstinado silencio. No quiere compartir su secreto.

miércoles 23 de noviembre de 2011

Un recién nacido.

Un recién nacido no es alguien exterior al mundo que, al nacer, entra en él para sumarse a todos los que lo habitan, como tampoco es una vida más que se suma a la serie de vidas que la anteceden. Un recién nacido es más bien una incógnita, una interrogación encarnada, y su llegada al mundo es un renacimiento: un volver a comenzar y a vivir aquello que ya fue en la medida en que era semilla fecunda de futuro. Un recién nacido es un porvenir. Pero un porvenir verdadero, es decir, no algo futuro que se hace presente para luego desaparecer, sino un presente (instante y regalo) en el que adviene como futuro lo que fue, revelando el poder de su fecundidad. Esa es la razón de su sonrisa: el recién nacido sonríe porque es un volver a vivir.

martes 15 de noviembre de 2011

El nacimiento del yo.

"Y entonces le ocurrió a Emily un hecho de considerable importancia. Repentinamente se dio cuenta de quién era ella misma. Hay pocas razones para suponer el por qué ello no le ocurrió cinco años antes o, aun, cinco años después, y no hay ninguna que explique el por qué debía ocurrir justamente esa tarde. Ella había estado jugando "a la casa" en un rincón, en la proa, cerca del cabestrante (en el cual había colgado un garfio a manera de aldaba) y, ya cansada del juego, se paseaba casi sin objeto, hacia popa, pensando vagamente en ciertas abejas y en una reina de las hadas, cuando de pronto una idea cruzó por su mente como un relámpago: que ella era ella. Se detuvo de golpe y comenzó a observar toda su persona en la medida en que caía bajo el alcance de su vista. No era mucho lo que veía, excepto una perspectiva limitada de la parte delantera de su vestido, y sus manos, cuando las levantó para mirarlas; pero era lo suficiente para que ella se formara una idea del pequeño cuerpo que, de pronto, se le había aparecido como suyo.

Comenzó a reirse en un tono burlesco. "Bien -pensó realmente- imagínate, precisamente tú, entre tanta gente, ir y dejarse agarrar así; ahora ya no puedes salir de ello, en mucho tiempo: tendrás que ir hasta el fin, ser una chica, crecer y llegar a vieja, antes de librarte de esta extravagancia!".

R. Hughes. A High Wind in Jamaica.

miércoles 9 de noviembre de 2011

En el puente de Alcántara.

Puente de Alcántara
En el puente de la localidad cacereña de Alcántara podrás encontrar una inscripción colocada por su contructor, el ingeniero romano Julio Cayo Lácer, en la que leemos lo siguiente:

"Ars ubi materia vincitur ipsa sua".

"Artificio mediante el cual la materia se vence a sí misma". Esta frase breve y espléndida ¿no guardará una profunda verdad acerca de la constitución de lo real? La materia no es realidad pasiva e inerte, a la espera en su quietud de fuerzas externas que la movilicen sacándola de su inercia durmiente. Al contrario, la materia es realidad en estado de parto, siendo tanto lo que es como las posibilidades que alientan en su seno, mediante las cuales se lanza hacia el futuro. Del mismo modo que el puente toma impulso en la ladera, lanzándose al vacio atravesado por el Tajo para alcanzar la otra orilla, así la materia evoluciona, deviene y se lanza, a partir de lo que fue, hacia lo que ha de ser, alumbrando posibilidades inéditas. Y de este modo, la materia no viviente da de sí a la materia viviente, y ésta a la materia viva e inteligente, y ésta a su vez se lanza hacia el futuro para dar a luz ...¿a quién, a qué nuevo modo de existencia? No lo sabemos y no podemos saberlo por una razón: el verdadero futuro nunca es posible hasta hacerse real.