sábado, 2 de febrero de 2008

El misterio del mundo.

Hace mucho tiempo, recorriendo internet, me encontré con una página dedicada a Julio Cortazar. En ella pude leer una cita que desconocía. Dice lo siguiente:
"Yo creo que desde muy pequeño mi desdicha y mi dicha al mismo tiempo fue el no aceptar las cosas como dadas. A mí no me bastaba con que me dijeran que eso era una mesa, o que la palabra "madre" era la palabra "madre" y ahí se acaba todo. Al contrario, en el objeto mesa y en la palabra madre empezaba para mi un itinerario misterioso que a veces llegaba a franquear y en el que a veces me estrellaba."
Nuestros itinerarios siempre son misteriosos, porque nuestro mundo lo es.

2 comentarios:

Pablo dijo...

Un ejemplo de persona insaciable y que todo conocimiento le parece poco...

José dijo...

nunca he pensado en Cortazar como insaciable... Más bien como alguien fiel a la extrañeza del mundo.