miércoles, 14 de octubre de 2009

Impuestos y Justicia.

En algunas clases hemos estado discutiendo sobre el concepto de Justicia aplicado a diversos ámbitos: a la hora de corregir un examen, a la hora de mediar en una pelea entre amigos, a la hora de organizar los impuestos en un país. Éste último tema ha sido el que más discusión ha provocado, sabiendo además que nos espera una inminente subida. Pues bien, ningún alumno ha negado que debe haber impuestos, pero se han planteado algunas preguntas. ¿Es justo que todos paguen la misma cantidad? Para algunos alumnos no: han de pagar más los que más poseen. Pero esto ¿no obliga a pagar más a los que más trabajan y más éxito tienen? Y aquí estalló la discusión. ¿Quién ha dicho que se paga más a quien más trabaja? ¿No trabaja un peón de albañil en la obra? ¿No trabaja un guardia jurado muchísimas horas? Alguien contesta a eso: pues haber estudiado, no todo el mundo puede "ganar". Y otro responde: hay mucha gente que ha querido estudiar pero no ha podido… Alguien le contesta: pues conozco a gente de 16 años que no ha querido estudiar y se conforma con un sueldo bajo mientras sigue viviendo con su familia: mucha gente se aprovecha hasta del paro. Y alguien le dice: ¿entonces, como muchos se aprovechan del paro, lo vamos a quitar? ¿Cómo mucha gente se aprovecha del dinero de los impuestos vamos a quitar los impuestos?

Como ves, la cuestión da mucho que pensar. Para ti ¿en qué consistiría una ordenación justa de los impuestos?

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Respecto al tema del paro, la tributación y el trabajo creo que según los últimos datos la mayoría de trabajadores en paro está percibiendo salario en negro(economía sumergida, 23% del PIB)de otros trabajos, y al ser una elección voluntaria es la elección preferida, con lo cual hay un error en la planificación laboral, ya que en ese caso el despido es gratuito y libre, y aún así se prefiere. ¿Eso no da lugar a una reflexión por parte de sindicatos y ejecutivo?

Anónimo dijo...

Los sindicatos dependen del gobierno en sus decisiones, al estar subvencionados. Por eso no reflexionan ni protestan.