lunes, 27 de julio de 2009

Los Dióscuros (adivinanza).

Los Dióscuros (adivinanza):
Somos distintos, pero no somos dos.
Somos lo mismo, pero no somos uno.
¿Quién somos?¿Quiénes soy?
Mientras piensas una contestación, te presento a Tom Jobim y Elis Regina cantando "Aguas de marzo":


martes, 21 de julio de 2009

Antología poética y musical.

Si te gusta la literatura, la poesía y la música, te invito a entrar en esta magnífica página creada por Ángel Ricardo Puente Pérez : http://antologiapoeticamultimedia.blogspot.com/. En ella encontrarás poemas recitados por sus creadores o cantados por artistas que se han inspirado en ellos poniéndoles música.
¿Por dónde empezar? Son muchos los autores. Mejor entra, busca y disfrútala. Esta página es como un cofre lleno de tesoros. Los tuyos te están esperando y otros que no imaginas también.

domingo, 12 de julio de 2009

El manguerazo.

¿Qué es el manguerazo? ¿En qué consiste? ¿Cuál es su secreto? ¿Qué oculta?

Ocultar, lo que se dice ocultar, no oculta nada. El manguerazo es una de las actividades "estrella" del campamento urbano en el que participamos durante estos días en el colegio Jesús-María de Murcia. Tal vez ya conoces en qué consiste pero yo no lo sabía. Es simple. A las 16:30 aproximadamente, cuando el calor aprieta de lo lindo y los termómetros están a punto de estallar, conectamos una manguera en el patio a una salida de agua y empezamos a enchufarnos manguerazos. Es la guerra total y no hay prisioneros. Nadie que pase por allí sale seco. Y la verdad es que se agradece. El agua refresca, alegra, nos vuelve juguetones y nos hace reir. Durante un rato, la pesadez del sol, de la tarde ardiente y del largo día dejan paso a la ligereza del juego y de la risa. Y todo gracias a un chorro de agua que va y viene sin mucho criterio, empapando a éste o al otro, al que corre o al que está quieto, al que mira y al que no.


Todo lo cual nos hace considerar lo siguiente: si tienes ideas absurdas que no te dejan pensar adecuadamente, si hábitos antiguos entorpecen tu vida y pareces un cangrejo caminando siempre hacia atrás, en definitiva, si estás hasta el gorro, no lo dudes, deja el gorro sobre el suelo, ponte el bañador y date un buen manguerazo. ¡Que el agua se lleve los pesares y nos llene de nuevo de vida!

miércoles, 1 de julio de 2009

La vida como proceso de demolición.

¿Tiene razón Scott Fitzgerald cuando escribe que la vida es un lento proceso de demolición? Si está en lo cierto me pregunto de dónde procede esa serenidad, equilibrio y sabiduría que poseen algunas personas de edad avanzada (pocas desde luego), con las que puedes tener la suerte de encontrarte en alguna ocasión. Su número es escaso porque la tarea de vivir con provecho no es fácil, y suelen ser anónimas, pero nos regalan su presente, un presente que dice sí a su vida, y con ella a la de los demás.

¿Tiene razón Scott Fitzgerald? ¿Es la vida un lento proceso de demolición? Tal vez, pero ¡qué belleza es la que exhalan algunas ruinas antiguas de las que apenas nos quedan restos! En Atenas, en Mérida, en tantos lugares. Ellas revelan un raro equilibrio respecto al pasado, al presente y al futuro, y llegan así hasta nosotros.

Fitzgerald tiene razón. Pero añadamos algo. Hay vidas de cuyos escombros algo renace. De sus restos se eleva algo que perdura y rebrota aquí y allá en forma de aliento, de insinuación, de pregunta o de promesa. Si nuestras vidas terminan como los restos de un naufragio tras la tormenta, desperdigados en la arena de una playa sin nombre, entre esos restos podemos encontrar tesoros. Fijémonos en ellos y no sólo en el desastre.

Ya lo hicimos cuando murió el músico Antonio Vega. Su obra guarda infinidad de esos tesoros y también fue deshaciendo su vida poco a poco. En estos días los medios de comunicación no dejan de hablar de cierto artista, brillante y lleno de talento, cuya vida parece haber sido “un lento proceso de demolición”. Si Fitzgerald tiene razón, la aventura o desventura de ese personaje infantil y desesperado es más común de lo que creemos. Pues bien, busquemos entre los escombros de esa vida algo que no sea una caricatura ni un desastre. Algo que sea ritmo, sonrisa y afirmación. Rescatemos un video “antiguo”, de 1979. Tal vez baste con él, recordando con Chateaubriand que “al avanzar en la vida, dejamos tres o cuatro imágenes de nosotros mismos, diferentes entre sí; las vemos a través de la niebla del pasado, como retratos de nuestras diversas edades".