martes, 19 de enero de 2010

Haití, donaciones, justicia y un texto de Eduardo Galeano.

La tragedia de Haití nos conmociona, provocando en todos nosotros deseos sinceros de colaborar para remediar esa situación mediante donaciones y campañas solidarias. Sin embargo es necesario algo más: trabajar por cambiar los modelos sociales y económicos que provocan muerte y desolación a lo largo y ancho de nuestro mundo, haya desastres naturales o no. De lo contrario, las buenas intenciones no tocan la raiz del problema y pueden llegar a ocultar o incluso justificar lo intolerable. ¿Donaciones sí, pero justicia social no? Ambas son necesarias.
Para conocer y participar en iniciativas sociales que responden a los desastres que asolan nuestro mundo, pero que también trabajan por su transformación, puedes entrar aquí, para empezar:
-Amnistía Internacional

Y para saber algo más de la historia de Haití, desde una perspectiva no habitual en los medios, aquí tienes un breve texto de Eduardo Galeano titulado "Los pecados de Haití" que nos ha enviado nuestra amiga Conchita.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Me gustaría puntualizar un aspecto que ví ayer en las noticias de Haití; como los haitianos se peleaban en el repartimento de la comida; decidieron dárselo a las mujeres, sinedo ellas las que lo administrasen. Algo que nunca habría pensado, sin embargo, ¡es de los más racional!y m sorprendió mucho, realmente las mujeres estaban esperando al a inmensa fila sin disputas ni peleas, en cambio, los hombres haitianos se pegaban y podrucían el desorden a su alrededor.
es algo que me apetecia nombrar ya que me llamó mucho la atención y me hizo reflexionar.

Anónimo dijo...

He llegado a oír innumerables habladurías de personas de mi entorno, algún comentario como: "Lo que pasa es que a los haitianos no les gusta trabajar, por eso haga lo que se haga seguirán igual"
también he oido que decían: "Las únicas trabajadoras son las mujeres"
también cosas como: "el dinero que se da a las ONG se lo quedan los peces gordos..no te fies de ninguna a no ser que tengas una prueba certera"...
De un modo u otro, el gran problema de la pobreza que hay en Haití es una cuestión de recursos, de un gobierno ineficaz, y de la conveniencia de los ricos a que los pobres sigan siendo pobres...
hay un proverbio chino que dice que no hay que darle un pez si no enseñarles a pescar...(algo parecido) pues en eso está la calve...

José dijo...

Pues sí... La idea es algo paradójica, pero consiste en ayudar para que no te necesiten.

Y lo de la mujer es cierto.No sólo ocurre en Haití. Los famosos microcréditos de Muhammad Yunus también están dirigidos principalmente a la mujer.