viernes, 19 de febrero de 2010

Algo sorprendente.

Hoy me ha pasado algo sorprendente. Salgo del trabajo y llego a la estación de tren donde tomo el Cercanías diariamente. Aún faltan unos minutos para que llegue, así que me pongo a leer. El libro está interesante, me concentro en la lectura y no me doy cuenta de que ya ha llegado el tren. Alzo la vista, veo que estoy delante del primer vagón y que están subiendo los últimos pasajeros así que hecho a correr. El conductor me ve desde la cabina. Subo y me siento. De repente, en vez de ponerse en marcha el tren, se abre la puerta de la cabina, y sale el conductor, que se acerca a mi. "Se ha dejado usted algo en el banco donde estaba sentado", me dice. Miro por la ventana y es cierto. Le digo "gracias" y salgo volando a recogerlo, y me dice "le espero". Yo casi no me lo creo, pero bajo rápido, recojo la bolsa olvidada, entro en el vagón, y cuando me siento, el tren reanuda su marcha. Alguien cerca de mi le dice a otro pasajero: "eso no lo hace cualquiera..." Y tiene razón. Durante el viaje de vuelta, no dejo de pensar en quién será ese hombre que conduce el tren y que nos está llevando a todos a nuestras casas...Cuando llegamos a nuestro destino, bajo del vagón e inicio mi camino. Doy unos pasos y miro hacia atrás. No se ve a nadie tras los cristales de la cabina...

¿Una conclusión? Muchas, en realidad, pero ésta es una: lo sorprendente habita nuestro mundo ( y a veces puede tomar el rostor de una persona)...

5 comentarios:

Anónimo dijo...

¿está relacionado eso sorprendente con el destino?

José dijo...

Hoy se me ocurría un modo posible de entender esto del destino. Pero lo voy a contar en la entrada anterior...

Marisa dijo...

La vida nos regala a veces este tipo de sorpresas. No son muy comunes, la verdad, pero son como las meigas, que existir existen aunquee no las veamos...

Anónimo dijo...

Vaya... A mí una vez me pasó algo parecido:
Se me cayó el móvil viendo una obra en un teatro y no me di cuenta. Al finalizar y salir fuera, el chico que se sentaba detrás mía salió corriendo para dármelo. Supongo que no todo el mundo está dispuesto a hacer cosas así, de forma desinteresada, pero cuando vives una situación así, te planteas tantas cosas..

Anónimo dijo...

has tenido suerte de que no estuviera yo atras... jaja