martes, 16 de febrero de 2010

Libertad y destino.

¿Está nuestra vida escrita de antemano o vamos escribiéndola con nuestras decisiones? El origen de lo que nos sucede ¿consiste en un casualidad o responde a un destino? Que conocieras a esa persona tan especial ¿fue tu destino o más bien resultado del azar? ¿Tenemos un destino, pero somos libres de cumplirlo o no? Las personas que han sobrevivido al terremoto de Haití ¿estaban destinadas a no morir en ese desastre? ¿La libertad y el destino forman un dilema irresoluble o más bien un falso dilema?

Estas y otras preguntas se han planteado en las últimas clases. Puedes dejar aquí tus contestaciones. Pero antes, aclaremos mínimamente el significado de las palabras "libertad" y "destino"

Busco en el diccionario de la RAE la definición de libertad. Entre otros, encuentro los siguientes:

1. f. Facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos.
2. f. Estado o condición de quien no es esclavo.
3. f. Estado de quien no está preso.

Busco tambíen la definición de destino en el mismo lugar. Entre otros significados, encuentro éstos:

1. m. hado (‖ fuerza desconocida que se cree obra sobre los hombres y los sucesos).
2. m. Encadenamiento de los sucesos considerado como necesario y fatal.
3. m. Circunstancia de serle favorable o adversa esta supuesta manera de ocurrir los sucesos a alguien o a algo.

Próximamente incluiremos un texto de Ortega en el cual este autor pretende demostrar que libertad y destino no se oponen...

12 comentarios:

Anónimo dijo...

si estuvieramos determinados por aqeullo que llamamos destino, no seríamos libres...
Porque sería algo que ocurre
irremediablemente...

Marisa dijo...

Personalmente (y me has leído las intenciones porque hoy tenía el destino en mente) creo, y perdón por la burda expresión, que el destino es un hijoputilla que se entretiene entresijando nuestras vidas. Que estás tranquilo viviendo una vida que tal vez no sea la que deseas, pero vas subsistiendo? Allá que va el destino a joderte la marrana, poniendo en tu camino hechos o personas que no pueden pasar desapercibidas. Hace años que lo pienso, y por su bien, espero no encontrármelo nunca de cara, porque lo va a lamentar. AVISADO ESTAS, DESTINO!!!!

Gossip Girl dijo...

En mi opinion si que son opuestos los terminos libertad y destino. Si definimos el destino como la segunda, sería lo siguiente "Encadenamiento de los sucesos considerado como necesario y fatal."
Con el termino fatal me da la impresión de que se refiere a "definitivo" o "inevitable".
En el debate de hoy en clase, por mucho que he pedido una definición exacta del destino nadie ha sabido darmela (por lo menos que yo haya escuchado) y lo unico que conseguian intentando hacerlo era contradecirse a ellos mismos. Como he dicho en el debate "el destino es solo un sentimiento que ha creado el ser humano como escusa para asegurarse un camino, no verse solo y sentirse guiado por algo". En este caso sería lo mismo que se toma por "Dios". Es algo que se encuentra por encima de nosotros y fue "inventado" para tener seguridad.

Por otro lado, teniendo en cuenta que yo soy de ciencias, me gustaria tener una explicación lógica de lo que es en verdad el "destino", ya que no me vale con un simple "inexplicable" como definición. (Y no diré que es mediocre, por no crear otra vez la polemica.)

Aquí lo dejo. Espero que alguien pueda responderme y que esa respuesta me sirva.

Alvaro C dijo...

Gossip Girl,

Para mí el destino no existe, yo no lo llamo destino al menos; yo creo que es algo que vas haciendo y que depende solo de ti, por ejemplo: si tienes un examen, y eres un vago y no estudias, suspendes; no porque sea el destino sino porque tu te lo has buscado.
Hoy en clase ponian el ejemplo de la chica que no sale de fiesta un dia y encuentra al chico de su vida, vale, eso es desde el punto de vista de la chica, pero ¿y el del chico? A lo mejor ese chico va todos los días al mismo sitio y siempre conoce gente nueva, ¿eso que es? Yo lo llamo casualidad.
Esta es mi oopinion.

Gossip Girl dijo...

Pero las casualidades son efimeras, en mi opinion. Una casualidad es estar en un mismo lugar que otra persona, a la misma hora y en el mismo dia. Pero eso es, como yo pienso, la ley de causa-efecto. No has salido porque no te ha apetecido y punto.
Aun así, sigo sin tener una definición exacta de destino xDD

Lexa dijo...

Yo no creo que exista un destino. Destino es aquello que se haga lo que se haga, ya esta condicionado a que ocurra. Cualidad que no posee nadie. Con lo cual, el destino es irreal.
El destino es una forma rápida de pensamiento en donde se llega a la conclusion de que todo aquello (bueno o malo) que a nuestro parecer sea demasiado injusto como para poder decir que fue por nuestra culpa, es llamada destino. Es solamente algo rápido y que complace.
El ser humano necesita saber por que suceden las cosas, pero este conocimiento tiene un limite (para algunos mas elavorados que para otros), el cual nos impide conocer el porque suceden algunas cosas. Para estas dudas, la gente de forma un tanto hipocrita (para ellos mismos) y algo perdidos en su mente, les llama destino.

Cualquier ejemplo que pusieramos de algo ocasional, de algo efimero, de algo espontaneo, o de coincidencia, se podrían calificar de destino, cuando es un destino falso, por que estaria condicionado por todas las decisiones que has tomado a lo largo de la accion.

Pero ante todo, la gente es libre de opinar y de decidir sus "creencias". Aunque, claro esta, que si se intenta librar de las acciones que hace esa persona por que fue "el destino" quien decidio que sucediera, hablariamos de otro caso distinto.

pabloriver88 dijo...

Yo pienso que el caso más claro que nos hace dudar de la presencia del destino(para mí negarla), es el hecho de sentirnos responsables de lo que hacemos.
Quizá alguien que se aferre claramente a la idea de que todo lo que hace o le sucede estaba escrito de antemano, justifique sus malas acciones con la explicación: "es mi destino".
Pero estoy claramente seguro de que absolutamente nadie va ha dejar de orgullecerse (en el mejor sentido de la palabra), por aquellos actos que realiza correctamente. Y si se alegra consigo mismo por ello, es debido a que se siente responsable de ello, es decir, lo ha hecho porque así lo ha querido y le ha salido bien. Si existiera el destino, el esfuerzo, la lucha diaria, todo ello no serviría para nada.

José dijo...

Dice Lexa: Destino es aquello que se haga lo que se haga, ya esta condicionado a que ocurra. Cualidad que no posee nadie. Con lo cual, el destino es irreal. Y Pablo, que consiste en la idea de que todo lo que hacemos o nos sucede está escrito de antemano, cosa que le parece irreal

Esto me hace pensar, después de leer algo sobre ciertas divinidades Griegas llamadas Cloto, Láquesis y Átropo, que el destino podría parecerse a las reglas deportivas de un juego. Por ejemplo, de un partido de futbol, con su inicio, su transcurso y su final. Las reglas son necesarias, crean el juego que se va a jugar, marcan su tiempo propio, definen las jugadas. Pero no determinan el resultado final. Para concer ese resultado hay que jugar el partido ¿Será nuestra vida algo semejante? Al vivir nos encontramos con un cierto tiempo, lote o "destino" de vida, querámoslo o no.Ahora bien, con ese tiempo, lote o destino jugamos, sin que podamos deshacer el hecho de tener ser participantes del juego, es decir, de haber nacido. Pero nada ni nadie sabe el resultado final hasta que se cumple el tiempo de juego.

pabloriver88 dijo...

Jose, pero... ¿por qué entonces unos viven sin problemas graves, una vida tranquila; y en cambio otros tienen una existencia cargada de duras pruebas que deben superar?¿Es tan injusto?
¿En qué se basa Láquesis para decidir que un hilo de vida va a tener una medida y otro una diferente?

José dijo...

No tengo respuesta definitiva a esas preguntas, y creo que los antiguos griegos dirían algo como esto: aquello que hace las reglas no tiene reglas, aquello que explica lo que sucede no se deja explicar. EN la Iliada, Aquiles llora la muerte de su amigo Patroclo y dice que Zeus tiene en su palacio una enorme vasija con todos los males y otra con todos los bienes. De vez en cuando lanza el contenido de uno u otro sobre los hombres, sin más.

Pero a eso hay que añadir enseguida algo más. Muchas diferencias entre las vidas de los seres humanos no provienen del Azar, sino de estructuras sociales injustas. Todos tenemos que pasar duras pruebas en nuestra vida. Todos tenemos que afrontar dificultades y laberintos tan oscuros o más que el del Minotauro. Pero la codicia, el afán de poder, de reconocimiento, etc, crean condiciones que hacen insoportable la vida a muchas personas. Y eso no es un "destino inamovible", sino una vergüenza que denunciar y transformar.

Esto me recuerda una novela terrible de José Saramago titulada "Elogio sobre la ceguera". EL origen de muchos de los desastres que afectan a la vida humana está en los seres humanos.

¿Y Láquesis? ¿Por qué corta un hilo más o menos largo? Pienso lo siguiente. La longitud del hilo no existe previa y anteriormente al hilo mismo. NO es algo que se pueda saber de antemano. El vivir mismo es el quehacer de la parca.

Además, eso de la duración es algo "relativo" Para saber a qué me refiero, leer el relato corto de Julio Cortazar titulado "El perseguidor". En tres minutos cabe una vida sin fin.

Irene dijo...

Lo escrito acerca de las Parcas me ha hecho pensar mucho... Nunca me había planteado el destino de esa manera: el juego con las reglas impuestas y tú con tu capacidad de decidir qué quieres hacer y dónde quieres llegar. Se dice que quien hace la ley, hace la trampa, por lo que no podemos explicarnos qué origina los males en el mundo. Sin embargo, para que exista el bien también tiene que haber mal, ¿no?

Por cierto, José, gracias por recomendar el relato "corto" (porque me ha costado bastante leerlo) de "El perseguidor". La verdad es que es muy difícil definir el tiempo como tal...

José dijo...

De nada, y bienvenida al mujndo de Cortazar.

Sobre el tema del destino hay algo que me inquieta: que reconocer aspectos necesarios en nuestra vida nos lleve a justificar "lo existente", olvidando el poder de nuestra libertad. Lo uno no lleva a lo otro. Tal vez sucede lo contrario. NIetzsche lo llama "amor fati".