viernes, 11 de junio de 2010

Amor y dependencia.

La experiencia amorosa implica al menos: atracción por el otro, admiración por su persona y desfondamiento del propio ser (es decir, descubrir que encontrarse con uno mismo es encontrarse con el otro). ¿Esto implica que uno se vuelve dependiente y esclavo de la otra persona? ¿"Amor" es sólo otro nombre para la dependencia? En muchas sitiaciones se confunden, pero no son lo mismo. Además, pensamos que hay un criterio que nos permite distinguir el uno de la otra: la fecundidad.

1) En la experiencia amorosa uno se encuentra ligado, unido, referido a una tarea o una persona, dejando atrás la ilusión de la autosuficiencia, pero esa ligazón te enriquece y fortalece,  te abre posibilidades, te permite sentir más, pensar más, vivir más.

2) Por el contrario, en la experiencia de dependencia estás ligado a algo o a alguien, no eres autosuficiente, pero esa situación no te enriquece, no te hace crecer, sino que te debilita y empequeñece. No te abre posibilidades de vida, sino que las cierra en un círculo fuera del cual parece no haber nada.

Ejemplos: un artista enamorado de su oficio no puede dejarlo, se sentiría morir lejos de él, pero gracias a él desarrolla sus posibilidades. Un adicto, sin embargo, se encuentra unido al objeto de su adicción para seguir viviendo, pero esa misma unión hace cada vez más dificil su vida. En la dependencia y la adicción necesitamos para vivir algo que hace imposible vivir.

Alguna lectura de Erich Fromm puede ayudar a esta reflexión, así como la experiencia personal de cualquiera.

4 comentarios:

pabloriver88 dijo...

He encontrado un artículo interesante que compara el "amor sano" con el "amor neurótico" (aquél que identifica como dependencia:
http://www.scribd.com/doc/124710/AMOR-O-DEPENDENCIA

José dijo...

Está muy bien. Me quedo con esta frase del artículo que citas:"distingamos entre “necesitar a alguien porque se le ama” y “amarle porque se le necesita”.

La respuesta a esa distinción diferencia el amor sano del neurítico.

Marisa dijo...

Se puede ser dependiente sentimentalmente y realmente no es amor. Solo es una soga que nos une a alguién. Sin embargo se puede amar a alguién y aunque deseemos pasar la mayor parte del tiempo con el, se le de (y nos de) la libertad necesaria para ser nosotros mismos. En este caso no existiria dependencia moral o psicológica. Creo que la dependencia emocional si existiría. A mi juicio, esta última es inevitable si estás enamorado. ¿no?.
complicadillo el tema..
Saludos.

Anónimo dijo...

Intimidad, pasión y compromiso son las variables a analizar cuando hablamos de amor, si no caemos en un error de constructo.