sábado, 17 de julio de 2010

Caminar o hablar.

Las calles de la ciudad de La Paz son muy especiales. Muchas de ellas pueden llegar a más de un 30 % de pendiente. Esto, sumado a los casi 4000 metros de altura, hacen que cuando recorro la ciudad acompañado e inicio una de esas subidas, o camino o hablo, pero no las dos cosas a la vez. Cuando lo intento, el aire se escapa de los pulmones y amenaza con no regresar. Por lo tanto hay que elegir: o camino en silencio o hablo sin caminar.

5 comentarios:

pabloriver88 dijo...

Cuando CAMINAS en silencio, siempre estás HABLANDO contigo mismo....

José dijo...

Siempre, siempre... Pero bien pensado. Con ese otro que nos acompaña siempre, al que llamamos "uno mismo", no se da el dilema de "caminar o hablar".

Anónimo dijo...

yo pienso que lo mejor es CAMINAR, siempre que caminas, es para llegar a una meta, al final de un recorrido, tras el cual, puedes utilzar todo el tiempo restante de tu vida, si es necesario, para dialogar con tu cumpañero, recordando lo vivido en el camino, compartiendo con alguien dicha situación. sin embargo, si hablas, pasas ese tiempo entretenido, pero nunca llegas a tu meta.

pabloriver88 dijo...

Pero el camino es el que da la felicidad, no el destino...

José dijo...

Pienso ahora en esos caminos que tienen su fin en sí mismos, de manera que si pones un pie en ellos, jamás te detienes.