jueves, 24 de junio de 2010

Unas palabras.

Terminan las clases y quisiera despedirme de los alumnos con unas palabras. Pulsa sobre el icono de Audiopal y podrás escucharlas.





(Pero Filolaberinto continúa...).

viernes, 18 de junio de 2010

En las playas de todos los mundos.

El fin de semana pasado estuvimos con los niños del Gallinero, cerca de la Cañada Real, en un albergue situado junto a las playas de Piles. Uno de los objetivos de esa salida era "que el poema de Tagore alcance a  los niños de la Cañada-Gallinero" según nos asegura el señor Francisco Pascual.
1) Éste es el poema de Tagore:
"En las playas de todos los mundos, se reúnen los niños. El cielo infinito se encalma sobre sus cabezas; el agua, impaciente, se alborota. En las playas de todos los mundos, los niños se reúnen, gritando y bailando.
Hacen casas de arena y juegan con las conchas vacías. Su barco es una hoja seca que botan, sonriendo, en la vasta profundidad. Los niños juegan en las playas de todos los mundos.
No saben nadar; no saben echar la red. Mientras el pescador de perlas se sumerge por ellas, y el mercader navega en sus navíos, los niños recogen piedras y vuelven a tirarlas. Ni buscan tesoros ocultos, ni saben echar la red.
El mar se alza, en una carcajada, y brilla pálida la playa sonriente. Olas asesinas cantan a los niños baladas sin sentido, igual que una madre que meciera a su hijo en la cuna. El mar juega con los niños, y, pálida, luce la sonrisa de la playa.
En las playas de todos los mundos, se reúnen los niños. Rueda la tempestad por el cielo sin caminos, los barcos naufragan en el mar sin rutas, anda suelta la muerte, y los niños juegan. En las playas de todos los mundos, se reúnen, en una gran fiesta, todos los niños".
2) Para conocer a los niños, pulsa sobre la foto.
3) A la luz de las fotos, ¿piensas que se ha cumplido el objetivo?

viernes, 11 de junio de 2010

Amor y dependencia.

La experiencia amorosa implica al menos: atracción por el otro, admiración por su persona y desfondamiento del propio ser (es decir, descubrir que encontrarse con uno mismo es encontrarse con el otro). ¿Esto implica que uno se vuelve dependiente y esclavo de la otra persona? ¿"Amor" es sólo otro nombre para la dependencia? En muchas sitiaciones se confunden, pero no son lo mismo. Además, pensamos que hay un criterio que nos permite distinguir el uno de la otra: la fecundidad.

1) En la experiencia amorosa uno se encuentra ligado, unido, referido a una tarea o una persona, dejando atrás la ilusión de la autosuficiencia, pero esa ligazón te enriquece y fortalece,  te abre posibilidades, te permite sentir más, pensar más, vivir más.

2) Por el contrario, en la experiencia de dependencia estás ligado a algo o a alguien, no eres autosuficiente, pero esa situación no te enriquece, no te hace crecer, sino que te debilita y empequeñece. No te abre posibilidades de vida, sino que las cierra en un círculo fuera del cual parece no haber nada.

Ejemplos: un artista enamorado de su oficio no puede dejarlo, se sentiría morir lejos de él, pero gracias a él desarrolla sus posibilidades. Un adicto, sin embargo, se encuentra unido al objeto de su adicción para seguir viviendo, pero esa misma unión hace cada vez más dificil su vida. En la dependencia y la adicción necesitamos para vivir algo que hace imposible vivir.

Alguna lectura de Erich Fromm puede ayudar a esta reflexión, así como la experiencia personal de cualquiera.

sábado, 5 de junio de 2010

Sobre el sentimiento amoroso y la identidad personal.

(Dedicado a Raquel, verdad de mi persona).
Volvemos a este tema, ya tratado anteriormente en Filolaberinto, pero ahora desde otra perspectiva. Nos preguntamos por las características que definen al sentimiento amoroso y encontramos al menos tres: atracción, admiración por el otro y desfondamiento del propio ser. Describamos brevemente en qué consisten cada una de ellas.

-Atracción. Un rostro, un gesto, un volumen, una mirada, una palabra, el timbre de una voz, la gracia de un movimiento, la completa arquitectura del cuerpo, imprimen a fuego su huella en la memoria y centran en ella toda nuestra atención. Desde ese momento, la memoria guarda el recuerdo de un encuentro al que deseamos regresar, buscando una y otra vez su repetición.

-Admiración por el otro. Las palabras, los gestos, los movimientos de aquella persona a la cual quieres retornar te hablan de un modo de vivir, de actuar y de pensar que despiertan tu admiración. Te hacen reír sus ocurrencias, te sorprende su inteligencia, te ilusionan sus proyectos, te emociona su generosidad. Sientes que ese modo de vivir merece la pena ser compartido. Es una vela desplegada hacia el futuro, el inicio de un camino que ha de ser recorrido.

-Experimentar el desfondamiento del propio ser. Pero ¿a qué se refiere esa expresión? A lo siguiente:

• Se trata de descubrir la mentira de tu identidad, es decir, la verdad de tu persona.

• Se trata de descubrir que tu identidad personal es, literalmente, un pozo sin fondo pero que, si resistes el vértigo, al final de esa oscuridad descubres el rostro de la otra persona. En el fondo de ti mismo está… el otro.

• Se trata de descubrir que uno no es sólo uno, un ser autosuficiente, cumplido y perfecto, al que nada le falta, sino sólo la mitad de tí mismo, y por eso andas buscándote sin descanso –y por eso te andan buscando como a un desaparecido.

• Se trata de descubrir que el secreto de tu propio rostro está en el Otro. Él es tu verdadero espejo. Y tú el de él, al infinito. Por eso el encuentro con el otro no es sólo meta y fin, sino siempre a la vez un comienzo.

• Se trata de reconocer ese hondón en el propio ser, esa falla o quebradura por la cual descubres que tu identidad, tu “yo”, es sólo un fragmento de aquel que eres. “Tú” eres la mitad de ti mismo y por ahí, en algún rincón del mundo, está la otra mitad, extranjera de ti. Cuando la descubres, te descubres, cuando la encuentras, te encuentras. Por esa razón, encontrarte con ella es encontrarte a ti mismo y encontrarte a ti mismo es… encontrarte con ella.

Todo esto nos lo aclara el guitarrista Vicente Amigo en una de sus canciones, titulada "La tarde es caramelo". Si escuchas la letra, descubrirás en qué consiste el sentimiento amoroso y cuál es el secreto de la identidad personal, porque ambas cosas van de la mano.



No se puede cantar ni contar más sencillo y claro. Pero, por si acaso, la transcribo a continuación:

Cerca del río hay un sendero
en que la tarde es caramelo.
Cerca del río yo me pierdo.
Me encontraré cuando me encuentre con tus besos.

(Lector: ¿qué vas a hacer con estos versos...?)