martes, 23 de agosto de 2011

Olofin, Aiku y el fin de la inmortalidad.

Una deliciosa voz narra en la película "Guantanamera" la siguiente historia: "Al principio del mundo, Olofin hizo al hombre y a la mujer y les dio la vida. Olofin hizo la vida pero olvidó hacer la muerte. Pasaban los años y los hombres y las mujeres cada vez se ponían más viejos pero no se morían. La Tierra se llenó de viejos que tenían miles de años y que seguían mandando de acuerdo con sus viejas leyes. Tanto clamaron los más jóvenes que un día sus clamores llegaron a oídos de Olofin. Y Olofin vió que el mundo no era tan bueno como él lo había planeado. Y sintió que él también estaba viejo y cansado para volver a empezar lo que tan mal le había salido. Entonces Olofin llamó a Aiku para que se encargara del asunto. Y vio Aiku que debía acabar con el tiempo en el que la gente no moría. Aiku entonces hizo que lloviera sobre la Tierra durante treinta días y treinta noches sin parar y todo fue quedando bajo el agua. Sólo los niños y los más jóvenes pudieron treparse en los árboles gigantes y subir a las montañas más altas. La Tierra entera se convirtió en un gran río sin orillas. Los jóvenes vieron entonces que la Tierra estaba más limpia y corrieron a darle gracias a Aiku porque había acabado con la inmortalidad".