miércoles, 9 de noviembre de 2011

En el puente de Alcántara.

Puente de Alcántara
En el puente de la localidad cacereña de Alcántara podrás encontrar una inscripción colocada por su contructor, el ingeniero romano Julio Cayo Lácer, en la que leemos lo siguiente:

"Ars ubi materia vincitur ipsa sua".

"Artificio mediante el cual la materia se vence a sí misma". Esta frase breve y espléndida ¿no guardará una profunda verdad acerca de la constitución de lo real? La materia no es realidad pasiva e inerte, a la espera en su quietud de fuerzas externas que la movilicen sacándola de su inercia durmiente. Al contrario, la materia es realidad en estado de parto, siendo tanto lo que es como las posibilidades que alientan en su seno, mediante las cuales se lanza hacia el futuro. Del mismo modo que el puente toma impulso en la ladera, lanzándose al vacio atravesado por el Tajo para alcanzar la otra orilla, así la materia evoluciona, deviene y se lanza, a partir de lo que fue, hacia lo que ha de ser, alumbrando posibilidades inéditas. Y de este modo, la materia no viviente da de sí a la materia viviente, y ésta a la materia viva e inteligente, y ésta a su vez se lanza hacia el futuro para dar a luz ...¿a quién, a qué nuevo modo de existencia? No lo sabemos y no podemos saberlo por una razón: el verdadero futuro nunca es posible hasta hacerse real.