jueves, 1 de diciembre de 2011

La masa del neutrón y su secreto.

La masa del neutrón guarda un secreto que la convierte en una partícula del mayor interés, y no sólo para los científicos, sino para cualquiera que, durante al menos un instante, se haya preguntado por esta inmensidad en la que habitamos y a la que llamamos Cosmos. ¿En qué consiste eso que hace a la masa de esta partícula subatómica tan especial?. El neutrón tiene una masa de 938 Me V. Pues bien, si este valor fuera sólo 1.4 Me V mayor, el proceso que permite a las estrellas consumir hidrógeno para producir helio no podría ocurrir y, en consecuencia, no habría estrellas ni calor en el Universo. Por otro lado, si la masa del neutrón fuera 0.5 Me V menos de lo que es, la vida de las estrellas se reduciría a un límite de unos 300 años, haciéndose imposible el desarrollo de ningún tipo de vida en un planeta próximo a ellas, tal como ahora la podemos imaginar. El ajuste de su masa a valores que son necesarios para la aparición de la vida y, en ella, de la vida sentiente e inteligente a la que llamamos "vida humana" plantea una cuestión. La masa del neutrón ¿es el resultado de una finalidad en el proceso evolutivo del Cosmos? ¿Puede ser esa finalidad la aparición de la vida humana? Estas preguntas encantarían a Tomás de Aquino. Él podría ver en datos como éstos, y en muchos otros, ejemplos de un orden teleológico en el Universo que conducen a su Creador. Nosotros, por lo pronto, buscaremos más información sobre el neutrón y otros ejemplos del llamado "ajuste fino", aunque por ahora esta partícula guarda un obstinado silencio. No quiere compartir su secreto.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Según Soler Gil todo objeto tiene una causa y que el universo en su conjunto es un objeto.
Si hubiera dentro del universo mismo otro objeto que pudiera ser causa del objeto universo, no habría ninguna razón para negar a su vez otra causa de esa causa, y asi hasta el infinito. Se necesita establecer que el universo requiere de una causa eficiente extrema.
Bea Durán y Teresa Cebrián.

patricia carrera dijo...

Un argumento "científico" muy utilizado fue propuesto en 1947 por el biólogo francés Pierre Lecomte du Noüy [2], quien calculó que la probabilidad de formación espontánea de una molécula de proteína por orientación aleatoria de los átomos que la componen es prácticamente nula. Dado que las proteínas existen, para explicar la contradicción habría que recurrir a la acción de algún ser transcendente. Pero este argumento supone que los átomos pueden ligarse entre sí en orientaciones aleatorias, lo que no es cierto, con lo que se exagera en muchos órdenes de magnitud la improbabilidad de que se formen las proteínas. Además, las proteínas que forman parte de los seres vivos son sólo una pequeña parte de las posibles, y nadie ha demostrado que un conjunto completamente diferente no hubiese podido convertirse en soporte de la vida.

tamara paula maria f dijo...

paula tamara maria f : teoria inflacionista: justifica lo que es altamente improbable mediante la suposicion de elementos cuya existencia desconocemos.