lunes, 28 de febrero de 2011

El diablo y la verdad.

Aquelarre. Goya.
El diablo y un amigo suyo estaban paseando por la calle cuando vieron delante de ellos a un hombre que levantaba algo del suelo y, después de mirarlo, se lo guardaba en el bolsillo. El amigo preguntó al diablo: "¿Qué recogió ese hombre?" "Recogió un trozo de la Verdad", contestó el diablo. "Ese es muy mal negocio para ti, entonces", dijo su amigo. "Oh, no, en absoluto", replicó el diablo, "voy a dejar que la organice".

Tomado de Krishnamurti, La verdad es una tierra sin caminos.

El diablo y la verdad nos dan que pensar. ¿Qué significa organizar una verdad? ¿Es lo mismo organizar una verdad que transmitir una verdad? ¿Toda transmisión de una verdad implica su falsificación? ¿La institucionalización y la verdad son incompatibles? Si trabajas en el mundo educativo o participas de algún modo en él, estas cuestiones inquietantes requieren una respuesta.

miércoles, 23 de febrero de 2011

¿Qué pide la gente en las plazas?

¿Qué pide la gente en las plazas de tantos paises del mundo árabe en estas últimas semanas? Con un grupo de alumnos con los que estamos estudiando los conceptos de libertad, determinismo y dignidad,  buscamos respuestas preguntándonos:  1) qué paises están implicados en las revueltas de los últimos días, 2) qué reclaman los ciudadanos, 3) cómo han respondido sus gobiernos y la "comunidad internacional", 4) qué causas pueden explicar estos movimientos sociales y 5) en qué medida pueden afectar a nuestro país. Y buscando respuestas a estas preguntas nos encontramos con un video en el que la gente misma nos cuenta para qué van a ir en manifestación a una de esas plazas. Van a ir para...
Pero mejor escúchalos a ellos:

jueves, 17 de febrero de 2011

La música.

La Música (I). Gustav Klimt.
Escribe Nietzsche en cierto lugar: “sin la música, la vida sería un error”. ¿Es esta afirmación una exageración inmensa o guarda en su interior una verdad? Preguntémosle a Nietzsche, con el debido respeto, lo siguiente:

-¿Qué buscas en la música con tanta pasión? ...

Y ahora escuchemos su respuesta:

-"¿Qué quiere pues, de la música mi cuerpo entero? Pues no es del alma... Creo que su aligeramiento; como si todas las funciones animales debieran ser aceleradas mediante ritmos ligeros, audaces, turbulentos; como si el bronce y el plomo de la vida debieran olvidar su pesantez gracias al oro, la ternura y la untuosidad de las melodías. Mi melancolía quiere descansar en los escondites y los abismos de la perfección: he aquí por qué necesito de la música¨.

viernes, 11 de febrero de 2011

La clase de 1ºC.

En efecto, ellos son. ¿Los reconoces? Son 1º de Bachillerato C.

1º de Bachillerato C (curso 2010-2011).

domingo, 6 de febrero de 2011

Generación "nini" (y en qué consiste querer a un hijo).

La semana pasada discutimos con los alumnos de Bachillerato sobre la "generación nini" (jóvenes que no estudian ni trabajan y no muestran una actitud decidida para cambiar esa situación) y les preguntamos cuáles pueden ser sus causas. Sus respuestas fueron las siguientes:
-una actitud de falta de esfuerzo, de pasividad, de apatía, de inacción. Preferir pasarse el dia viendo la televisión que estudiando.
-una actitud egoista y aprovechada del joven que disfruta del esfuerzo de otros sin aportar nada.
-una falta de ganas de estudiar y de trabajar.
-una actitud demasiado tolerante de los padres, que permiten una situación como ésa, manteniendo económicamente a personas que no hacen nada.
-un modelo de comportamiento transmitido por algunos medios de comunicación a través de programas de entretenimiento.

Después preguntamos: ¿por qué los padres pueden permitir situaciones semejantes? Las respuestas fueron:
-porque ellos comenzaron a trabajar muy pronto y no quieren que sus hijos pasen por lo mismo.
-porque ellos tuvieron padres muy estrictos y no quieren serlo con sus hijos.
-porque no pueden hacer nada para evitarlo si el hijo es mayor y "se les ha ido de las manos".
-porque les quieren y al verlos incapaces, los siguen protegiendo.
-porque les quieren y en consecuencia no pueden echarlos de casa para que espabilen, ni pueden dejarles sin dinero para sus gastos.

Estas últimas respuestas condujeron a plantear una cuestión: ¿en qué consiste querer a un hijo? Se hizo el silencio en la clase. Si atendemos a las respuestas anteriores ¿querer a un hijo consiste en evitarle las dificultades, en suplir sus incapacidades, en pagarles los gastos? Muy tímidamente, alguien planteó que queriendo así a los hijos se les hace mal. Pero apenas pudimos avanzar en la respuesta por que sonó el timbre de clase. Por eso la planteamos de nuevo aquí.

martes, 1 de febrero de 2011

La Filosofía tiene el poder de renacer.

Encontramos en la Filosofía, aunque no en exclusiva, un poder que nos parece del máximo interés para lograr una vida vivida con sentido y plenitud: el poder de renacer. En efecto, la filosofía tiene el poder de renacer. ¿Qué sentido podemos dar a una afirmación como ésta? Para acercarnos a la respuesta, observemos la relación entre la filosofía y su pasado.

La relación que la filosofía guarda con su pasado no consiste en traer al presente la memoria de sus antiguas obras, entendidas como restos de algo que ya no es nada.  La filosofía tiene el poder de recordar activamente su pasado en el siguiente sentido: es capaz de recrearlo y reinterpretarlo mediante la creación de una nueva obra, distinta de la primera, en la que sin embargo ésta insiste y resucita en su virtualidad. La nueva obra trae a presencia en su fecundidad, aquello que ya fue. Y de ese modo, aquello que ya fue, renace en la obra en tanto posibilidad y futuro.

En consecuencia, la palabra filosófica es capaz de generar otra, distinta de la primera, en la que sin embargo aquella insiste en su poder de recreación y fecundidad. La palabra filosófica tiene el poder de superarse a sí misma y engendrar, por encima de su limitación, una nueva palabra en la que la antigua renace en su potencia de futuro. Éste es el sentido de la expresión “la filosofía tiene el poder de renacer”.