miércoles, 31 de agosto de 2011

Mapamundi y los cuatro elementos: el aire.

No se dibujan mapas sino de lo desconocido. Puesto que vivir es encontrarse naciendo y adentrándose en lo desconocido, iremos dibujando un mapa del territorio encontrado: un mapamundi. Comenzaremos con los cuatro elementos, aire, agua, tierra, fuego y una cita que nos oriente sobre cada uno de ellos. Hoy: el aire

"A mediodía el aire estaba vivo sobre la tierra, como una llama: centelleaba, se ondulaba y brillaba como agua fluyendo, reflejaba y duplicaba todos los objetos, creando una gran Fata Morgana. Allí arriba respirabas a gusto y absorbías seguridad vital y ligereza de corazón. En las tierras altas te despertabas por la mañana y pensabas: Estoy donde debo estar" .

Isak Dinesen (Karen Blixen). Memorias de África.

sábado, 27 de agosto de 2011

Modificar la Constitución.

Nuestro régimen político se legitima por su carácter democrático. Este carácter democrático no significa solamente que los representantes de los ciudadanos, elegidos en las urnas, toman las decisiones sobre los asuntos públicos dando luego cuenta de su actuación en las siguientes elecciones. Significa que los ciudadanos han de poder participar activamente en los temas que les afectan. Una modificación de la Constitución que incluya en ella un límite al déficit del Estado, las Autonomías y los Ayuntamientos es una cuestión que afecta directamente a nuestras vidas. Dado que nos afecta ¿no merece ese tema ser objeto de un debate público en el que podamos conocer y discutir argumentos tanto a favor como en contra, y al que siga un referendum?. Diversas iniciativas ciudadanas no partidistas lo reclaman. Con todo esto se pone en juego el modelo de democracia en el que queremos vivir.

¿Estás a favor de modificar la Constitución?
¿Sin referendum o con referendum? Vota en "Filolaberinto en Facebook". 

-Iniciativa ciudadana en Actuable.
-Iniciativa ciudadana en "Lápices para la Paz".

martes, 23 de agosto de 2011

Olofin, Aiku y el fin de la inmortalidad.

Una deliciosa voz narra en la película "Guantanamera" la siguiente historia: "Al principio del mundo, Olofin hizo al hombre y a la mujer y les dio la vida. Olofin hizo la vida pero olvidó hacer la muerte. Pasaban los años y los hombres y las mujeres cada vez se ponían más viejos pero no se morían. La Tierra se llenó de viejos que tenían miles de años y que seguían mandando de acuerdo con sus viejas leyes. Tanto clamaron los más jóvenes que un día sus clamores llegaron a oídos de Olofin. Y Olofin vió que el mundo no era tan bueno como él lo había planeado. Y sintió que él también estaba viejo y cansado para volver a empezar lo que tan mal le había salido. Entonces Olofin llamó a Aiku para que se encargara del asunto. Y vio Aiku que debía acabar con el tiempo en el que la gente no moría. Aiku entonces hizo que lloviera sobre la Tierra durante treinta días y treinta noches sin parar y todo fue quedando bajo el agua. Sólo los niños y los más jóvenes pudieron treparse en los árboles gigantes y subir a las montañas más altas. La Tierra entera se convirtió en un gran río sin orillas. Los jóvenes vieron entonces que la Tierra estaba más limpia y corrieron a darle gracias a Aiku porque había acabado con la inmortalidad".

lunes, 15 de agosto de 2011

Mapamundi.

Grabado Flammarion.
Nadie dibuja un mapa de un territorio si lo conoce a la perfección, ni ensaya la órbita de un planeta si posee la ecuación de su movimiento. No se dibujan mapas sino de lo desconocido. Y puesto que vivir es encontrarse naciendo de lo desconocido y yendo hacia ello, esbozaremos poco a poco un mapa del territorio encontrado: un mapamundi.


sábado, 6 de agosto de 2011

El árbol de la vida.

Árbol de la vida. Gustav Klimt. 1909
No conozco el árbol de la vida, pero lo imagino semejante a un árbol grande y frondoso, lleno de hojas y frutos, que se renueva sin fin. En el árbol de la vida nos movemos y vivimos: somos sus ramas y hojas. Si nos arrancan del árbol nos marchitamos y nos secamos, pero unidos a él damos frutos. Las ramas no son nada sin el árbol y el árbol no es nada sin sus ramas. Cada uno no puede ser quien es sin el otro y ambos a una son vida renovada y sin término. La vida del árbol es muy especial porque es capaz de hacer algo asombroso: convertirse en semilla. El árbol grande y sus ramas frondosas se hacen semilla que cae a la tierra y en ella se oculta. De esa semilla vuelve a brotar poco a poco el otro y mismo árbol inmenso y sus ramas verdes que, encontrándose, se saludan sonrientes. Así es de especial y admirable el árbol de la vida, su nacer muriendo y su morir naciendo. Por eso no hay que olvidar que la rama sola no es una rama. La rama es siempre rama del árbol que en el fruto y la semilla se renueva sin término.
(Para  Raquel, Laura y para quien le pueda servir).