viernes, 28 de octubre de 2011

La mujer sin sombra.

En el final del primer acto de "La mujer sin sombra", Ópera de Hugo von Hofmannsthal y Richard Strauss, los vigilantes de la noche invitan con su cantinela al sueño de los vecinos, y al abrazo amoroso del marido y la mujer con las siguientes palabras:
Esposos y esposas, sois puentes, tendidos sobre abismos,
que a través del abrazo amoroso y fecundo
permiten a los muertos volver a la vida.
¿Cómo entender esa cantinela? ¿Qué relación asombrosa une a los más distantes, el niño naciente y el difunto ausente? ¿Qué hilo secreto une a los más separados? ¿Cuál es el papel en esta relación del  poder de renacer de la existencia?

viernes, 21 de octubre de 2011

Mapamundi y los cuatro elementos: el agua.


 No se dibujan mapas sino de lo desconocido. Puesto que vivir es encontrarse naciendo de y adentrándose en lo desconocido, iremos dibujando un mapa del territorio encontrado: un mapamundi. Recorreremos los cuatro elementos, aire, agua, tierra, fuego, con una cita que nos oriente sobre cada uno de ellos. Hoy: el agua



De noche, entre las olas, de cara al tiempo congelado,
sonaba el mar a hojas de otoño, pisoteadas por los pájaros.
Ceñía mis tobillos de diamantes.
Allí era el reino del vaivén, del ritmo,
de lo eterno acunado. El mar tampoco,
como si fuera de mi raza, se encadenaba al tiempo.
Sonaba en mis oídos el ruiseñor del agua de la fuente,
oía los rumores del mundo. Mi sangre era el mar mismo.
Me contagiaba de su movimiento.
Me enseñaban sus olas a no morir jamás.
Lo sin tiempo es la muerte. Y aquello, el ritmo,
el tiempo vivo, pero detenido; algo que no conoce
ni principio ni fin, que no parte ni llega.
Era el mar y la fuente junto al mar.
Y entre los dos estaba yo.
De La fuente de Carmen Amaya. José Hierro.

lunes, 17 de octubre de 2011

Pensar la democracia con imágenes.

Encuentro en la web una serie inagotable de imágenes relacionadas con el movimiento 15-M y las manifestaciones en las que se reclama y se intenta realizar un concepto participativo de democracia. Esas imágenes pueden ser utilizadas para iniciar una reflexión sobre lo que significa tal concepto. Hoy nos quedamos con éstas:












sábado, 8 de octubre de 2011

Concursos.

El curso pasado dos de nuestros alumnos, Laura y Pablo, participaron en la I Olimpiada Filosófica de Madrid. La disertación de Pablo pasó a la final. El tema común era la identidad personal. El libro con las disertaciones finalistas puedes descargarlo aquí.

Disertación de Pablo:

Disertación de Laura:

Durante este curso veremos si algunos alumnos participan en la II Olimpiada filosófica de Madrid y en el concurso alrededor de "Ética para Amador", la conocida obra de Fernando Savater .

miércoles, 5 de octubre de 2011

La fisura.

I
Entre las palabras y las cosas,
el conocimiento y la realidad,
el ser y el pensamiento,
el hombre y el Dios,
entre uno y sí mismo,
entre tú y yo,
está la fisura.

II
"Sí, hay en algún lugar una falla, una rotura, una ruptura, una fragmentación, como dicen algunos; otros dicen: una fisura, un corte, una cesura, incluso una prohibición inicial. Esta separación distancia al pensamiento del ser (...). Circulan varias versiones de este desgarramiento. La versión optimista declara que permite a la vez la historia y la educación; esta doble actividad práctica ocuparía el hiato y se esforzaría por colmar el abismo, por salvar el puente entre el ser y el  código que lo descifra. (...) La versión pesimista declara que el abismo no puede ni colmarse ni salvarse".
H. Lefebvre

III
 Una versión más es la siguiente: la fisura puede habitarse y cultivarse. Podemos adentrarnos en ella, aventurarnos en ella, explorarla, colonizarla...

sábado, 1 de octubre de 2011

Aquí no hay ningún por qué.

La duda filosófica no consiste en expresar la inseguridad sobre el propio conocimiento, o la incertidumbre entre dos saberes igualmente convincentes sino en poner en cuestión lo que consideramos evidente.  Se trata de dudar de lo indudable. Pero ¿por qué? ¿Por qué preguntarnos por las certezas del mundo cuando nada nos asegura que ese viaje llegue a buen fin? ¿Por qué abrir la puerta a las preguntas cuando no sabemos si el torbellino que irrumpe y nos arrastra acabará con nosotros? Porque lo que acaba con nosotros es la ausencia de interrogación. Allí donde no hay preguntas impera un infierno semejante al que vivió Primo Levi cuando, al intentar que un guardian le explicase por qué no le dejaba coger un témpano en el campo de concentración de Auschwitz, éste le contestó "Hier ist kein Warum", "Aquí no hay ningún por qué".