viernes, 30 de diciembre de 2011

Mercadillo filosófico.

¿Puedes imaginar a Platón y a Aristóteles como fruteros en un mercadillo mientras venden sus productos a buen precio y resuelven dudas filosóficas? José Mota lo hace en este video. Gran parte de su humor nace de unir en una misma historia elementos dispares, como grandes figuras de la Historia y personas anónimas y cotidianas, o contenidos de la cultura rural mezclados con otros que provienen de la cultura urbana. De ahí nacen personajes como la vieja del visillo, el tio de la vara o mercadillos filosóficos como éste. Espero que ni Platón ni Aristóteles se molesten con nosotros por despedir con ellos el viejo año, dando la bienvenida al nuevo con una sonrisa. 


martes, 20 de diciembre de 2011

Descartes y el engaño de los sentidos.

Cuando trabajamos en el aula el tema de Descartes y el engaño de los sentidos, siempre nos damos tiempo para realizar pequeños juegos con los que experimentar ese engaño o, al menos, algunas de las sorpresas que nos tiene preparados. Son muy sencillos:

  • Haces una bola de papel pequeña (1 o 2 cm de diámetro) y la colocas sobre la palma de una mano. Doblas el índice sobre el anular de la otra mano y los pasas sobre la bola en círculos, tocándola con las yemas de ambos dedos. De repente percibirás que no hay una sino dos.
  • Puedes hacer lo mismo pero con tu nariz.
  • Desnudas tu brazo, lo extiendes hacia tu compañero mostrando la cara interior y cierras los ojos. Él comenzará a tocarlo a la altura de la muñeca, para ir subiendo lentamente hacia el codo. Cuando tú creas que ya ha llegado al codo, le dices que pare y abres los ojos. ¿Has acertado?
  • Estás de pie frente a tu compañero. Extiendes un brazo a lo largo del cuerpo y él lo sujeta sin que puedas separarlo. Lo intentas durante unos 15 segundos con fuerza. Pasado ese tiempo, tu compañero suelta de repente el brazo. ¿Qué sientes?
  • Te colocas de pie y perpendicular a la pared, extendiendo un brazo hasta tocarla con la punta de los dedos. Después te das unos golpes en el codo o el antebrazo e intentas de nuevo tocar la pared, si puedes...
  • Descubre el "punto ciego" de tu ojo. Sentado en una mesa, colocas delante de ti dos trozos pequeños de papel (o dos objetos de pequeño tamaño, dos gomas de borrar, dos sacapuntas). Te tapas el ojo derecho. Con el izquierdo mira fijamente el papel de la derecha. Acércate o aléjate lentamente a la mesa hasta que el papel de la izquierda desaparezca (la distancia aproximada suele ser de 25 o 30 centímetros entre tus ojos y el papel).
  • Una persona se tumba sobre una superficie plana (el suelo, una mesa). Dos personas se colocan a la altura de sus tobillos, otras dos a la de las caderas y otras dos a la de los hombros. Colocan sus manos debajo de ella apoyando solo dos dedos en un punto firme para levantarla. Se cuenta hasta tres y la persona tumbada tensa sus músculos con toda su fuerza. Los demás la elevan casi sin esfuerzo a pesar de su peso.
  • Un voluntario se sienta en una silla rodeado por cuatro personas, dos detrás de él y dos a sus costados. Los dos de atrás colocan las manos bajo sus brazos, a la altura de la axila, sólo con dos dedos. Los de los costados colocan las manos bajo sus piernas, por la parte interior de las rodillas, sólo con dos dedos. Intentan levantarlo pero notarán su peso. Para poderlo elevar como si fuera una pluma deben hacer lo siguiente: cinco vueltas en círculo a su alrededor y hacia la derecha. Después, otras cinco vueltas en círculo a su alrededor hacia la izquierda, y lo vuelven a elevar como antes. Su peso apenas se notará.

    Si conoces algún otro juego de este tipo, no dudes en dejárnoslo en un comentario.

martes, 13 de diciembre de 2011

¿Poseen inteligencia los animales?


¿Poseen inteligencia los animales? Si por inteligencia entendemos la capacidad para modificar el medio y usar instrumentos para satisfacer necesidades vitales, la respuesta es que algunos la poseen. Si por inteligencia entendemos la capacidad de aprehender las cosas no sólo como estímulos sino como realidades, de convertir signos en símbolos y de crear ideas universales y abstractas, la respuesta parece ser negativa.

Ayúdanos a conocer más sobre la inteligencia animal y humana dejando en los comentarios enlaces sobre este tema (y si añades un breve resumen... mucho mejor).

jueves, 8 de diciembre de 2011

El juego del tiempo.

Ayax y Aquiles
El tiempo es un juego de presencia y ausencia. Como juego consiste en traer lo ausente a la presencia y en llevar lo presente a la ausencia. Juego autorregulado porque sus reglas no son separables de su proceder: no hay reglas por un lado y jugadas por el otro. Sus reglas sólo se revelan participando en él. Y en efecto, vivir es encontrarse participando, nos guste o no, en el juego del tiempo.


En la obra de Sófocles "Ayax" podemos leer:
A todas las cosas el grande e innumerable tiempo
las hace brotar, si no son visibles, mas si se muestran, las oculta.
Me pregunto por la diferencia entre brotar y mostrarse. Tal vez consista en esto: el brotar es el aparecer de las cosas cuando se mantienen en el seno del tiempo, mientras que el mostrarse es el aparecer de las cosas pretendidamente separado del juego temporal. Cuando las cosas pretenden afirmar su independencia del tiempo reciben como respuesta la ocultación. Aquellos seres humanos que han soñado erigir su presencia por encima de las olas del tiempo han sufrido la respuesta del desbordamiento y la inundación ¿En qué consistirá ese aparecer de las cosas que no se separa de lo que las hace nacer, como la corriente marina en el seno del mar, o el relámpago de la nube que lo alberga? Algo debe tener que ver con un cierto renacimiento.

jueves, 1 de diciembre de 2011

La masa del neutrón y su secreto.

La masa del neutrón guarda un secreto que la convierte en una partícula del mayor interés, y no sólo para los científicos, sino para cualquiera que, durante al menos un instante, se haya preguntado por esta inmensidad en la que habitamos y a la que llamamos Cosmos. ¿En qué consiste eso que hace a la masa de esta partícula subatómica tan especial?. El neutrón tiene una masa de 938 Me V. Pues bien, si este valor fuera sólo 1.4 Me V mayor, el proceso que permite a las estrellas consumir hidrógeno para producir helio no podría ocurrir y, en consecuencia, no habría estrellas ni calor en el Universo. Por otro lado, si la masa del neutrón fuera 0.5 Me V menos de lo que es, la vida de las estrellas se reduciría a un límite de unos 300 años, haciéndose imposible el desarrollo de ningún tipo de vida en un planeta próximo a ellas, tal como ahora la podemos imaginar. El ajuste de su masa a valores que son necesarios para la aparición de la vida y, en ella, de la vida sentiente e inteligente a la que llamamos "vida humana" plantea una cuestión. La masa del neutrón ¿es el resultado de una finalidad en el proceso evolutivo del Cosmos? ¿Puede ser esa finalidad la aparición de la vida humana? Estas preguntas encantarían a Tomás de Aquino. Él podría ver en datos como éstos, y en muchos otros, ejemplos de un orden teleológico en el Universo que conducen a su Creador. Nosotros, por lo pronto, buscaremos más información sobre el neutrón y otros ejemplos del llamado "ajuste fino", aunque por ahora esta partícula guarda un obstinado silencio. No quiere compartir su secreto.