lunes, 25 de junio de 2012

Otra mirada sobre nuestra realidad social con Carlos Taibo

El profesor Carlos Taibo nos permite mirar de otro modo nuestra realidad social, reflexionando brevemente sobre el engaño, el miedo como herramienta, el 15M un año más tarde, el papel de los medios de comunicación en la actual crisis, el decrecimiento y el cambio de valores, las alternativas viables, el regreso al siglo XIX y las consecuencias de las recetas económicas que se imponen.

De esa reflexión extraemos la siguiente cita: "tenemos, inexcusablemente, aquí y ahora, que generar espacios de autonomía en los cuales procedamos a aplicar reglas de juego diferentes de aquellas que se nos disponen".


martes, 19 de junio de 2012

Nota escolar sobre Nietzsche y el tiempo

Nietzsche nos ayuda a pensar nuestro pasado, nuestro presente y nuestro futuro. Nuestro pasado es la tradición occidental, nuestro presente es el nihilismo, nuestro futuro es la posibilidad de una transfiguración del ser humano (el super-hombre o trans-hombre).

Nuestro pasado, la tradición occidental, consiste en la asignación a la vida de un fin capaz de darle sentido porque ha sido considerada carente de él. Siendo mejor querer la nada a no querer, la vida obtendrá orientación y valor buscando un ideal, una meta más allá de sí misma, ya sea en otra vida, en una Idea o en un Deber afirmado por encima de su devenir. 

Nuestro presente es el nihilismo. El nihilismo consiste en el descubrimiento de la ausencia de valor de los fines que han orientado la vida. Tras ellos no hay nada. Nuestro presente es la revelación del vacío oculto tras todo aquello en lo que los seres humanos han puesto su confianza. La existencia se  descubre esperando una plenitud que nunca llega y deja de querer. Pero ésa no es la única opción. 

Nuestro futuro es una posibilidad: la trasfiguración del ser humano. Esta transfiguración, el super-hombre o trans-hombre, es una forma de existencia constitutivamente por venir capaz de afirmar la vida en sus rasgos propios. La vida, ese desbordamiento que tiene en sí mismo su propio fin, es en sus rasgos propios voluntad de poder y eterno retorno. En cuanto voluntad de poder, la vida es fecundidad, creación, donación de sí, virtud que hace regalos. En cuanto tiene su fin en sí misma es eterno retorno, repetición diferenciada de aquello en lo que consiste: desbordamiento y tránsito fecundo. El eterno retorno no es tanto sucesión indefinida de etapas en un ascenso ilimitado de sobredominio, cuanto variación y recreación de la trascendencia y fecundidad que caracterizan a la vida en su singularidad (*). El trans-hombre como figura del porvenir adquiere su expresión más adecuada en el símbolo del niño como nuevo comienzo: "Inocencia es el niño, y olvido, un nuevo comienzo, un juego, una rueda que se mueve por sí misma, un primer movimiento, un santo decir sí" (Nietzsche).

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(*) El eterno retorno así considerado nos descubre la articulación positiva que se da entre inconclusión y cumplimiento en el seno de la vida. Que la vida carezca de conclusión, puesto que se encuentra siempre ya comenzada (no tiene principio) y desborda cualquier meta alcanzada (no tiene fin), no es una objeción a su valor, sentido y significación. La vida, en su propio desbordamiento, se cumple en la obra, en el hijo, en el fruto. Pero ese cumplimiento -hijo, obra, fruto- es su reiteración. Se cumple (obtiene su fin, adquiere su sentido, logra su meta, alcanza su culminación) en la creación de un ser llamado a repetir aquello en lo que consiste: desbordarse, diferir de sí, crear, dar fruto. Por esa razón, siendo cumplida y perfecta, terminada y en su fin, está a la vez siempre por venir, por terminar y por hacer. La inconclusión no es una objeción contra la vida, sino el fenómeno rebosante de su fecundidad.

miércoles, 13 de junio de 2012

Las cosas y sus sombras

Que las cosas tienen sombra significa que su realidad no se agota en su presencia, en las notas o características que muestran en un presente determinado. La razón es que las cosas no están dadas de una vez, sino que se van dando, se van mostrando y apareciendo, se van revelando, lo que significa que no lo están del todo ni de una vez, es decir, que tienen sombra. Porque las cosas tienen sombra, tienen profundidad y hondura, guardan siempre algo desconocido y su presencia, en definitiva, se encuentra entregada a lo que no se sabe.

Hacerse cargo de la realidad de las cosas es, por tanto, hacerse cargo también de sus sombras. Y es muy conveniente hacerlo así porque cuando se niegan las sombras, éstas reclaman su realidad y retornan de modo siniestro.

Los siguientes textos nos ayudan a hacernos cargo de la realidad de las cosas y sus sombras. El primero, de Robert Louis Stevenson nos enseña a jugar con ellas. El segundo, de Miguel Hernández, nos enseña a responder a su fecundidad. El tercero, de Rosalía de Castro, nos enseña a las sombras como compañeras inseparables de todas las cosas. Lo escuchamos también en la voz de Luz Casal y la música de Xoán Montés.

My Shadow

by Robert Louis Stevenson

From Child’s Garden of Verses

I have a little shadow that goes in and out with me,
And what can be the use of him is more than I can see.
He is very, very like me from the heels up to the head;
And I see him jump before me, when I jump into my bed.
The funniest thing about him is the way he likes to grow–
Not at all like proper children, which is always very slow;
For he sometimes shoots up taller like an india-rubber ball,
And he sometimes goes so little that there’s none of him at all.
He hasn’t got a notion of how children ought to play,
And can only make a fool of me in every sort of way.
He stays so close behind me, he’s a coward you can see;
I’d think shame to stick to nursie as that shadow sticks to me!
One morning, very early, before the sun was up,
I rose and found the shining dew on every buttercup;
But my lazy little shadow, like an arrant sleepy-head,
Had stayed at home behind me and was fast asleep in bed.



MI SOMBRA


Mi sombra no es muy grande y va siempre conmigo,
pero qué hacer con ella, yo nunca lo he sabido.
Es idéntica a mí, mide lo mismo de alto,
y salta junto a mí cuando a la cama salto.
Lo más raro que tiene es que crece a su modo,
no como hacen los niños, que es siempre poco a poco;
porque a veces se estira cual si fuese de goma
y es tan pequeña a veces que se esfuma y se borra.
No tiene ni noción de cómo juega un niño,
y encuentra mil maneras de ponerme en ridículo.
Se nota que es cobarde por cómo se me pega,
pero yo hago igual que ella: ¡me pego a mi niñera!
Un día muy temprano, antes de verse el sol,
salí al jardín: brillaba rocío en cada flor;
pero mi sombra vaga, dormida y haragana,
no se vino conmigo y se quedó en la cama.


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Poema de Miguel Hernandez.

Hijo de la luz y de la sombra.

( Hijo de la sombra )

Eres la noche, esposa: la noche en el instante
mayor de su potencia lunar y femenina.
Eres la medianoche: la sombra culminante
donde culmina el sueño, donde el amor culmina.

Forjado por el día, mi corazón que quema
lleva su gran pisada del sol adonde quieres,
con un sólido impulso, con una luz suprema,
cumbre de las montañas y los atardeceres.

Daré sobre tu cuerpo cuando la noche arroje
su avaricioso anhelo de imán y poderío.
Un astral sentimiento febril me sobrecoge,
incendia mi osamenta con un escalofrío.

El aire de la noche desordena tus pechos,
y desordena y vuelca los cuerpos con su choque.
Como una tempestad de enloquecidos lechos,
eclipsa las parejas, las hace un solo bloque.

La noche se ha encendido como una sorda hoguera
de llamas minerales y oscuras embestidas.
Y alrededor la sombra late como si fuera
las almas de los pozos y el vino difundidas.

Ya la sombra es el nido cerrado, incandescente,
la visible ceguera puesta sobre quien ama;
ya provoca el abrazo cerrado, ciegamente,
ya recoge en sus cuevas cuanto la luz derrama.

La sombra pide, exige seres que se entrelacen,
besos que la constelen de relámpagos largos,
bocas embravecidas, batidas, que atenacen,
arrullos que hagan música de sus mudos letargos.

Pide que nos echemos tú y yo sobre la manta,
tú y yo sobre la luna, tú y yo sobre la vida.
Pide que tú y yo ardamos fundiendo en la garganta,
con todo el firmamento, la tierra estremecida.

El hijo está en la sombra que acumula luceros,
amor, tuétano, luna, claras oscuridades.
Brota de sus perezas y de sus agujeros,
y de sus solitarias y apagadas ciudades.

El hijo está en la sombra: de la sombra ha surtido,
y a su origen infunden los astros una siembra,
un zumo lácteo, un flujo de cálido latido,
que ha de obligar sus huesos al sueño y a la hembra.

Moviendo está la sombra sus fuerzas siderales,
tendiendo está la sombra su constelada umbría,
volcando las parejas y haciéndolas nupciales.
Tú eres la noche, esposa. Yo soy el mediodía.


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Negra Sombra, poema de Rosalía de Castro de la obra "Follas Novas" (1880). 

Cando penso que te fuches,
negra sombra que me asombras,
ó pé dos meus cabezales
tornas facéndome mofa.

Cando maxino que es ida,
no mesmo sol te me amostras,
i eres a estrela que brila,
i eres o vento que zoa.

Si cantan, es ti que cantas,
si choran, es ti que choras,
i es o marmurio do río
i es a noite i es a aurora.

En todo estás e ti es todo,
pra min i en min mesma moras,
nin me abandonarás nunca,
sombra que sempre me asombras.


En castellano:

Cuando pienso que te fuiste,
negra sombra que me asombras,
al pie de mis cabezales,
vuelves haciéndome burla.

Cuando imagino que te has ido,
en el mismo sol te me muestras,
y eres la estrella que brilla,
y eres el viento que sopla.

Si cantan, eres tú que cantas,
si lloran, eres tú que lloras,
y eres el murmullo del río
y eres la noche y eres la aurora.

En todo estás y tú eres todo,
para mí y en mí misma moras,
no me abandonarás nunca,
sombra que siempre me asombras.

Luz Casal canta estos versos con música de Xoán Montés:




miércoles, 6 de junio de 2012

Qué hacer en el Gallinero

Durante siete años, diferentes colectivos sociales han estado trabajando en el poblado chavolista de El Gallinero, a 12 kilómetros de la puerta del Sol de Madrid, con resultados sorprendentes. Nuestro centro colabora con ellos con el proyecto Veo Veo. Sin embargo todo ese largo y paciente trabajo puede desaparecer. Los habitantes de El Gallinero han recibido la notificación del derribo de sus viviendas por parte del Ayuntamiento en un mes. En el siguiente video, Abel, un niño del Gallinero, nos enseña cuáles pueden ser las medidas adecuadas para resolver la situación. Seguiremos participando en ellas. El video es un reportaje de "El mundo del Mañana", blog de Miguel Ángel Vázquez.

domingo, 3 de junio de 2012

La fotocopiadora y el final.

Cada vez que voy a la secretaría para utilizar la fotocopiadora me encuentro con un pequeño cartel en el que se puede leer la siguiente frase:
Si al final todo sale mal... es que no es el final.
Buscaré a quien puso el cartel para agradecerle el gesto y regalarle estos versos de García Calvo que dicen:
Pero no cejes; porque no se sabe
cuándo pierde el amor, dónde la tierra
volteando camina, ni qué encierra
mensaje del que nadie tiene clave.

Pues el Libro Mayor (y eso es lo grave)
del Debe y el Haber nunca se cierra,
y acaso acierte el que con tino yerra;
ni es nada el mundo hasta que el mundo acabe.