martes, 18 de junio de 2013

Orientaciones prácticas para una discusión filosófica

Las siguientes orientaciones pueden facilitar el desarrollo de una discusión filosófica en un aula, un centro cultural o un café filosófico (adaptadas de La filosofía en el aula y Enseñar filosofía hoy (de Lipman y VV. AA respectivamente) ) .

1. Ayudar a quien tiene dificultades de expresión utilizando frases como las siguientes:
  • Parece que estás diciendo...
  • Corrígeme si me equivoco, pero ¿no es esto lo que quieres decir?
  • ¿Ayudaría si expreso lo que dijiste de este modo...?
2. Animar al participante a que explique su punto de vista indagando en su sentido con frases como:
  • ¿Qué puntos de los que has mencionado consideras más importantes?¿Por qué?
  •  ¿Podrías hacernos un resumen breve de lo que estás expresando?
  • Esto es lo que parece más relevante que has dicho, ¿estoy en lo cierto?
3. Ayudar a inferir lo que se está sugiriendo y sus posibles consecuencias:
  •  De lo que estás diciendo parece seguirse lógicamente que...
  • ¿Estás sugiriendo que ...?
  • ¿Estarías en desacuerdo con la siguiente interpretación de lo que dijiste?
4. Buscar la coherencia de las intervenciones cuando se pierde, bien porque a una palabra se le están atribuyendo significados distintos en un mismo contexto o porque lo ahora expuesto no se sigue de lo dicho antes:
  •  Poco antes, cuando usaste la palabra "..." ¿no la usaste en un sentido diferente del que usas ahora?
  • Para aclarar este punto, ¿no sería coherente añadir que ...?
5. Pedir una definición cuando los términos utilizados provocan más confusión que claridad:
  • ¿Podrías definir la palabra "..." que acabas de usar?
  • Si una cosa es un "...", ¿cuáles son sus características principales?
  • ¿Qué entiendes por "..."?
6. Conseguir que el participante detecte los presupuestos de sus afirmaciones y razonamientos:
  • ¿No estás dando por supuesto que ...?
  • ¿Lo que acabas de decir está basado en la creencia de que ...?
7. Mostrar las falacias que se cometen en el desarrollo de la discusión:
8. Pedir razones:
  • ¿Cuáles son las razones en que te basas para decir eso?
  • ¿Podrías apoyar tu afirmación con un argumento?
  • ¿Por qué dices eso?
9. Solicitar al participante que explique el proceso de conocimiento que ha seguido para hacer sus afirmaciones:
  • Y eso que afirmas ¿cómo lo has llegado a saber?
  • ¿Has pensado siempre así? ¿Cómo has llegado a una afirmación como ésta?
10. Alentar el descubrimiento y análisis de alternativas a los puntos de vista expuestos:
  • ¿De qué otro modo puede verse este asunto?
  • ¿Es posible que haya otras explicaciones además de la tuya?
  •  ¿Aceptarías que fueran posibles otras creencias sobre el mismo tema?
  • Supón que alguien quisiera contradecir tu punto de vista, ¿qué podría afirmar?

lunes, 10 de junio de 2013

Ir a alguna parte

"Verás, te voy a contar una cosa: yo cada mañana salgo a estirar las piernas antes de desayunar, no por nada, sino para hacer un poco de ejercicio; pues bien, al principio, al salir de casa les decía a mis nietos: ¿queréis venir a dar un paseíto con el abuelo? Y ellos siempre me contestaban: No, abuelo. Hasta que un día se me ocurrió decirles: Voy al estanco a por tabaco, ¿alguien me quiere acompañar? Y ellos dijeron en seguida que sí, porque sabían que íbamos a alguna parte, y estaban seguros de que al llegar al estanco me camelarían para que les comprara alguna chuchería. Desde entonces, cuando quiero compañía, me invento un recado, y nunca falla. ¿Sabes por qué? Pues porque está en la naturaleza humana el que cualquier cosa, hasta la más agradable, haya de hacerse con una finalidad. Sí, querida, siguió diciendo, el ser humano necesita un objetivo para hacer las cosas; hasta para seguir viviendo necesitamos un objetivo. El mío, ya lo ves, son estos demonios: verles crecer, hacerles felices mientras pueda, velar por su formación y, cuando el Señor me llame, dejar asegurado su bienestar material. Con esta filosofía vivo en armonía conmigo mismo, y me río del paso de los años".


                                                             Una comedia ligera, Eduardo Mendoza.