sábado, 28 de junio de 2014

El ser humano en García Lorca

Preguntar por el ser humano en García Lorca supone enfrentar la universalidad de un concepto, el de "ser humano", con la respuesta singular del poeta, imposible de incluir en una designación válida para una multiplicidad de casos, no por irracionalidad ninguna, sino porque es la creadora y recreadora de su propia universalidad.

Sea como sea, al preguntarle a García Lorca en qué consiste el ser humano, una voz irreductible nos responde:



"(...) porque yo no soy un hombre ni un poeta ni una hoja,
pero sí un pulso herido que ronda las cosas del otro lado"

                               Lorca. Poeta en Nueva York

2 comentarios:

Anónimo dijo...

He dejado de creer en el ser humano tras tantos barcos hundidos a propósito. Dudo de la existencia de algún ser al que se pueda nombrar como persona. Si quisiéramos hacer las cosas bien nos habríamos olvidado hace ya tiempo del "voy a cambiar" y lo estaríamos llevando a cabo.
Tras haber escuchado diversos testimonios de lo que gente cree que es correcto y qué no, me he dado cuenta de lo poco que creemos en nosotros mismos.
Deseamos ser personas diferentes, por ser mejor que nuestro interior, y cambiamos.
Al poco tiempo transcurrido, nos damos cuenta de que hay más humanidad ahí fuera, que queremos pertenecer a esa humanidad, y volvemos a cambiar.
Error.
Cambiamos por nosotros, perjudicamos al resto.
No somos humanos, somos monstruos aprendiendo a ser humanos.
¿Quién es realmente humano?
Es humano el que lo cree posible. Nadie lo cree.
He dejado de creer en la humanidad, tras ver tantos barcos hundidos y tras observar como los que quedan a flote tienen más anclas que las que necesitan.
Así acabarán,
hundidos.
Sin ser humanos.

José dijo...

Vaya, muchas gracias por tu respuesta y por un texto así... En este comentario me gustaría subrayar una frase de lo que escribes: el ser humano es un monstruo aprendiendo a ser humano. No sé por qué, o tal vez sí, pero me viene a la memoria cierto personaje literario creado por la escritora Mary Shelley tras cuyo rostro deforme se oculta el secreto de nuestra posible (o imposible para ti)humanidad.