lunes, 26 de mayo de 2014

Diario de clase: votar

Tratando el tema de la democracia en estos días, descubro que varios alumnos identifican la democracia con poder votar cada cuatro años, por un lado, y por otro afirman que votar no vale la pena. Sin entrar ahora en la inquietante conclusión de ese argumento, me pregunto si tienen razón. ¿Vale la pena votar?

viernes, 23 de mayo de 2014

Diario de clase: democracia

En estas últimas semanas de curso nos hemos preguntado cuál es el mejor modo de organización política. La inmensa mayoría de los alumnos han respondido: la democracia. Muy bien pero ¿de qué tipo? Vamos a descubrir que no hay un único modo de entender la democracia, sino varios. Al menos cuatro:

Democracia como protección. La democracia es un mecanismo de control sobre los gobernantes para proteger la libertad de los ciudadanos en una sociedad de mercado. La libertad se asegura por la separación de poderes y por un sistema representativo para la elección de los gobernantes. El Estado ha de limitarse a funciones de arbitraje (James Madison, Jeremy Bentham, James Mill).

Democracia como desarrollo. La democracia es condición necesaria para el desarrollo social y moral del individuo. El individuo no es solo consumidor y productor, sino un ser que ejerce y desarrolla sus capacidades. Esto sólo es posible en un marco social y político que lo permite. La participación democratica fomenta el caracter autolegislador del ser humano (John Stuart Mill, Rousseau).

Democracia elitista. La democracia es un mecanismo para aceptar o rechazar a la élite política más cualificada para ejercer las tareas de gobierno. Estas élites adquieren el poder de decidir mediante una lucha competitiva por el voto. No se trata de que gobiernen los ciudadanos, sino de que legitimen el derecho a gobernar de los expertos (Max Weber, Joseph Schumpeter).

Democracia participativa. Se afirma la relación entre la dignidad y la autonomía del ser humano con la posibilidad de participar de forma activa en las decisiones que le afectan. En consecuencia, este modelo no propone eliminar instituciones representativas como las elecciones o los partidos políticos, sino una profundización de la democracia, es decir, una mayor participación ciudadana en todas las esferas de la vida social (Benjamin Barber, Carol Pateman).

Si hay al menos cuatro modelos de democracia, podemos preguntarnos 1) ¿a qué modelo corresponde la democracia en la que vivimos?; 2) ¿a qué modelo debería corresponder? Con estas preguntas sobre nuestro presente iremos poniendo punto final al curso...

lunes, 19 de mayo de 2014

Diario de clase: la liga de fútbol

No he podido dejar de observar, después de la victoria del Atlético de Madrid en la Liga, a muchos alumnos con la camiseta del equipo puesta. Y no puedo dejar de preguntarme si del resultado tan apurado de esta Liga puede sacarse alguna enseñanza, filosófica o no...

domingo, 18 de mayo de 2014

Pasado, presente, futuro

¿En que consisten el pasado, el presente y el futuro? ¿Cuáles son sus singularidades y sus diferencias? Un modo de acercarse a estas cuestiones y, con ellas, a la realidad del tiempo, puede ser las definiciónes que podemos encontrar en el diccionario filosófico de Pelayo García Sierra, manual de materialismo filosófico revisado por Gustavo Bueno. Resumiendo la entrada correspondiente del diccionario, encontramos el siguiente texto:
"El pasado es la clase de acontecimientos que «influyen» en nosotros, pero no recíprocamente. El pasado se genera por la muerte. El presente es el campo de los acontecimientos ligados por relaciones de reciprocidad en cuanto a la transitividad de la comunicación. El presente está siempre inmerso en una época, y una época es, generalmente, una sucesión de presentes. Al presente podría dársele el radio (tomando como centro nuestra generación) de un siglo, pues más o menos ocupan un siglo los hombres vivos que influyen sobre mi generación y aquellos en los que mi generación influye (...). El futuro es la clase de acontecimientos en los cuales nosotros podemos «influir» pero de suerte que ellos ya no pueden influir sobre nosotros".

lunes, 12 de mayo de 2014

Diario de clase: la mejor forma de organización social

Durante las últimas clases en 1º hemos estado preguntándonos cuál es la mejor forma de organización social. Antes de dar una respuesta tópica a esta pregunta conviene aclarar qué criterios podemos utlizar para valorarlas. Te proponemos los siguientes:

-Criterio social. Esa forma de organización ¿desarrolla la capacidad de participación de los ciudadanos en los asuntos que les afectan o más bien su obediencia y servidumbre?

-Criterio económico. Esa forma de organización ¿subordina al ser humano a las necesidades de la economía productiva y las finanzas o más bien las pone a su servicio?

-Criterio ecológico. Esa forma de organización ¿trata al medio ambiente como materia prima, mercancía y espacio en el que despositar los residuos del proceso productivo o como una realidad de la que formamos parte y en la que nos movemos, vivimos y somos?


Teniendo en cuenta estos tres criterios también podemos hacernos la siguiente pregunta: ¿hacia dónde se dirige nuestra sociedad?

miércoles, 7 de mayo de 2014

La actividad filosófica según Foucault


El siguiente texto de Foucault en la introducción a su obra “Historia de la sexualidad: el uso de los placeres” plantea esta pregunta: ¿en qué consiste hoy la actividad filosófica? La respuesta sigue impresionándonos:



“¿De qué valdría el encarnizamiento del saber si sólo debiera asegurar la adquisición de conocimiento y no, de un cierto modo y en tanto que se pueda, el extravío de aquel que conoce?... ¿Qué es la filosofía hoy en día -quiero decir la actividad filosófica- sino el trabajo crítico del pensamiento sobre sí mismo? ¿Y acaso no consiste, en lugar de legitimar lo que ya se sabe, en acometer la empresa de saber cómo y hasta dónde sería posible pensar de otro modo? El ensayo -que hay que entender como prueba modificadora de sí mismo en el juego de la verdad y no como apropiación simplificadora de los demás con fines de comunicación- es el cuerpo viviente de la filosofía, al menos si ésta todavía es hoy lo que fue en otro tiempo, es decir, una “ascesis”, un ejercicio de sí, en el pensamiento".

lunes, 5 de mayo de 2014

Diario de clase: respetar el pasado

Respetar el pasado no consiste en venerarlo, seguirlo, obedecerlo, sino en crear desde él algo nuevo. 

Por ejemplo: respetar a los filósofos del pasado, ahora que terminamos el curso de Bachillerato y vemos en perspectiva algunas de sus obras, no consiste en seguir sus ideas y defenderlas de heterodoxias sino en crear, desde su lectura, una nueva interpretación. Hacer nacer a un nuevo Platón o un nuevo Nietzsche desde el trato atento y cuidadoso con sus textos.

Respetamos el pasado cuando le permitimos crear desde sí mismo algo diferente, convirtiéndolo en semilla de un cierto porvenir.

Así damos cumplimiento al pasado: abriéndolo al futuro.