martes, 26 de agosto de 2014

Un consejo para entrar en el Cielo

“Ya era tarde. Teníamos que marcharnos para llegar a tiempo a Betsaida. Cabalgábamos despacio por el camino que bordea el lago. Las aguas reverberaban por los rayos del sol. Las montañas se recortaban al fondo como pálidas sombras. Era un atardecer tranquilo y agradable.

De repente aparecieron los niños mendigos que habíamos encontrado en el puesto aduanero. Se habían cogido de la mano y nos cortaban el paso.

-¿Qué hacéis? -pregunté.
-Jugamos a aduaneros.
-Pues ¿qué frontera hay aquí?
-¡Aquí comienza el reino de Dios!
Empezaba a enojarme, pero me contuve. ¿Por qué no iba a dar gusto a aquellos niños? Así que seguí el juego.
-¿Y qué hay que hacer para entrar en vuestro reino?
Los niños se echaron a reír. El mayor de ellos dijo:
-Si no os hacéis como niños, no entraréis en el reino de Dios.
-¿Quién reina en vuestro Reino?
-En ese Reino reinamos nosotros, los niños. A nosotros nos pertenece el reino de Dios.
-¿Y qué hay que pagar como impuesto?
-¡Danos algo de comer!
-¿Eso es todo el impuesto que hay que pagar?
-No hay otro reino en el que sea más fácil entrar. Sólo tienes que dar algo de lo que posees. Entonces ya formas parte del Reino.
No sabía si todo aquello era juego o realidad. Dije:
-¡De acuerdo! ¡Aquí tenéis mi impuesto para entrar en vuestro Reino!
Les di dos hogazas de pan y un montón de fruta. Los ojos de los niños brillaban. Nos dejaron libre el camino.¡Ya podíamos pasar! Habíamos cruzado otra frontera”.

Gerd Theissen. La sombra del Galileo.

viernes, 15 de agosto de 2014

La reina de África

Princesa
Los voluntarios de Cruz Roja la recogieron ayer en una patera y la han llamado "Princesa", pero ella es sin duda una reina, la reina de África. Dejó su tierra en medio de un tumulto con la policía marroquí. Sus padres lograron empujarla a una barca de plástico para cruzar el estrecho junto a otros inmigrantes, pero ellos no lograron subir. Cuando fue rescatada por Salvamento Marítimo estaba empapada, con unas décimas de fiebre y mucha hambre. Se tomó dos biberones de un tirón.

Observa sus ojos. Es una reina. ¿Habrán ido ya las más altas autoridades a recibirla? ¿Se emitirán comunicados oficiales por parte de las instituciones correspondientes para dar información cumplida de su visita? ¿Se llenarán las calles para aclamarla? ¿Cuándo se emitirán reportajes sobre el pasado, el presente y el futuro de su reinado? Hemos recibido la visita de una reina. Somos afortunados. ¿Recordaremos las reglas de protocolo y cortesía? ¿Estaremos a la altura de la dignidad que nos ha concedido? ¿Sabremos responder a ella?

Observa su sueño confiado. ¿Cómo no hacerse monárquico por una reina así? Apuntemos en el calendario esta fecha, 14 del 8 de 2014: la reina de África ha llegado a nuestro país.


domingo, 3 de agosto de 2014

Viendo "Harry Potter y la piedra filosofal"

Troll en apuros
Una tarde más con la pequeña L. me ha permitido ver "Harry Potter y la piedra filosofal". Cuando le pregunto a su madre con qué se quedaría de la película, me responde: con el enorme Hagrid y su protectora amistad con Harry Potter. Cuando ella me pregunta a mi, le respondo: con la escena del Espejo de Oesed y la frase del director Albus Dumbledore: "No es bueno dejarse arrastrar por los sueños y olvidarse de vivir". Cuando le pregunto a nuestra pequeña con qué se quedaría de la película, me responde: con el troll apestoso que llena de mocos la varita de Harry cuando éste se la clava en la nariz para vencerle.

Cada uno lo suyo. Tal vez utilice esta anécdota para alguna clase sobre perspectivismo...