miércoles, 29 de octubre de 2014

Satisfacción

¿Hay algo en este mundo capaz de darnos una satisfacción plena? ¿Hay algo que calme esa sed, tal vez inextingible, que habita en nuestro interior? ¿Y que no sea la muerte, desde luego, ni la muerte en vida proporcionada por los mil sucedáneos de felicidad que nos venden?.

¿Hay algo en este mundo capaz de satisfacer con plenitud el anhelo que nos constituye? ¿O debemos conformarnos y pactar con "la realidad" para lograr al menos satisfacciones parciales?

¿Hay algún bien en este mundo cuyo disfrute sea capaz de borrar el miedo y la amargura de nuestras vidas, descubriendo la alegría que habita en el fondo sin fin de todas las cosas?

¿Hay algo en este mundo capaz de darnos una plena satisfacción?


sábado, 25 de octubre de 2014

Percepción y realidad virtual

Supongamos lo siguiente:
  1. Algo es real porque lo percibes
  2. Lo que percibes es un conjunto de impulsos eléctricos interpretados por tu cerebro.
  3. Esos impulsos eléctricos interpretados por tu cerebro pueden ser creados por un programa informático.
  4. Por lo tanto, un programa informático puede crear lo que consideras real.
Si todo lo anterior es cierto ¿basta con percibir algo para considerarlo real?


Lo mismo pero en lenguaje cinematográfico:

viernes, 24 de octubre de 2014

Ejercicio sobre un texto de Platón (P.A.U)

Texto:


“—(…) La igualdad, la belleza, la bondad y todas las existencias esenciales, ¿experimentan a veces algún cambio, por pequeño que sea, o cada una de ellas, siendo pura y simple, subsiste siempre la misma en sí, sin experimentar nunca la menor alteración, ni la menor mudanza?
—Es necesariamente preciso que ellas subsistan siempre las mismas sin mudar jamás.
—Y todas las demás cosas, repuso Sócrates, hombres, caballos, trajes, muebles y tantas otras de la misma naturaleza, ¿quedan siempre las mismas, o son enteramente opuestas a las primeras, en cuanto no subsisten siempre en el mismo estado, ni con relación a sí mismas, ni con relación a los demás?
—No subsisten nunca las mismas, respondió Cebes.
—Ahora bien; estas cosas tú las puedes ver, tocar, percibir por cualquier sentido; mientras que las primeras, que son siempre las mismas, no pueden ser comprendidas sino por el pensamiento, porque son inmateriales y no se las ve jamás.
—Todo eso es verdad; dijo Cebes.
—¿Quieres, continuó Sócrates, que reconozcamos dos clases de cosas?
—Con mucho gusto, dijo Cebes.
—¿Las unas visibles y las otras inmateriales? ¿Estas, siempre las mismas; aquellas, en un continuo cambio?
—Me parece bien, dijo Cebes”.

                                                                                                                Platón, Fedón.

En este texto el autor reflexiona sobre la realidad y sus tipos.


  1. Exponer las ideas fundamentales del texto y la relación que hay entre ellas.
En este texto de Platón encontramos las siguientes ideas.
  1. Se afirma la existencia de esencias o ideas como el bien o la belleza, de naturaleza pura y simple, que no sufren cambio alguno y permanecen siempre iguales a sí mismas.
  2. El resto de realidades que no comparten tal naturaleza, como hombres, caballos, o muebles, al contrario que aquellas, nunca permancen iguales a sí mismas, sino que no dejan de cambiar y de diferenciarse tanto de sí mismas como de las demás.
  3. Las cosas mudables y cambiantes son perceptibles por cualquiera de nuestros sentidos, mientras que las existencias ideales, inmutables e idénticas, no pueden serlo, sino que son captadas por nuestra capacidad de argumentar y razonar.
  4. Cabe distinguir dos tipos de realidades. Por una parte tenemos aquellas perceptibles por los sentidos y sometidas a cambios y movimientos. Por otra parte tenemos a aquellas que son imperceptibles, inmateriales y sólo comprensibles por el pensamiento.

La relación que hay entre estas ideas es la siguiente. Las tres primeras ideas, que describen distintas realidades y sus propiedades, son premisas que llevan a afirmar una conclusión acerca de los tipos de realidad. Al advertir que hay realidades esenciales no sometidas al cambio y realidades sensibles en continuo movimiento (ideas 1,2 y 3) podemos concluir la existencia general de dos tipos de cosas, las visibles y las invisibles (idea 4).

lunes, 6 de octubre de 2014

Diario de clase: felicidad y eternidad

Durante un largo rato, la clase de 1º ha debatido sobre una cuestión: ¿en qué consiste una buena vida? Una pregunta como ésta ha llevado al tema de la felicidad. Y el tema de la felicidad ha llevado al del tiempo. O mejor, al de "su" tiempo propio. Mientras que en el conjunto de la clase había desacuerdo sobre el contenido concreto de una buena vida, porque para unos consistía en una vida sin preocupaciones y para otros esa vida despreocupada era aburrida, propia de un pez pero no de un ser humano, parecía que todos estaban de acuerdo en lo siguiente: una buena vida es una vida feliz, pero la felicidad es pasajera, instantánea, fugitiva. Y sin embargo, cuando todo parecía ya dicho, un alumno levanta la mano y dice ¿no podrá ser que hay algo eterno acompañando a cada instante, de modo que cuando somos felices, lo descubrimos por un momento?

Con la idea maravillosa de una eternidad que acompaña al presente, siempre dispuesta a encarnarse en él, pero nunca del todo, en un tiempo singular al que llamamos felicidad, la clase llegó a su fin.