lunes, 14 de agosto de 2017

Bob Esponja, Calamardo y la filosofía

La filosofía consiste en intentar comprender la realidad y la realidad es un proceso de tensiones contrapuestas en el que encontramos posibilidades y límites, horizontes que se abren y caminos sin salida, proyectos buscados y situaciones no elegidas, fracasos y éxitos. Vamos haciendo nuestra propia vida respondiendo a la realidad en la que nos encontramos inmersos antes de toda decisión y, al hacerlo, descubrimos una orientación en las respuestas de otras personas, o también de personajes de ficción, a los retos que sus circunstancias les presentan. Sus ejemplos nos pueden guiar, como a los marineros una carta de navegación o la luz de un faro en medio de la noche.

Buscando orientación para comprender la realidad y a nuestra vida en ella podemos acercarnos a grandes personalidades de la historia, a profundas biografías de científicos, poetas o filósofos, pero también a personajes de la cultura popular como, por ejemplo, Bob Esponja y Calamardo Tentáculos, porque las respuestas no están sólo en las cátedras, sino en cualquier rincón de este mundo. En este sentido ¿qué nos enseñan sobre la realidad estos dos personajes?

Bob Esponja
Bob Esponja ve sólo la mitad luminosa de la realidad y está ciego para todo lo demás. Por esa razón responde a los desafíos sin ver nunca las limitaciones, los caminos cerrados o los fracasos anunciados. Mil veces suspenderá el examen de conducir y mil veces lo seguirá intentando. Cada mañana comenzará un nuevo día de trabajo en el Cangrejo Crujiente con una sonrisa y, a pesar de un jefe al que sólo le importa el dinero y un compañero que no soporta su felicidad, intentará ser una vez más el empleado del mes. Para él no existe el desaliento porque no ve las limitaciones de la realidad, sólo sus posibilidades abiertas y su perpetuo recomenzar. El resultado de esa comprensión parcial de la realidad es su eterna e ingenua risa.

Calamardo Tentáculos
Calamardo, por su parte, sólo ve la mitad oscura de la realidad, sus limitaciones, sus caminos cerrados, el fracaso de todos los sueños y el fin que espera a cualquier ilusión, al igual que tantos y tantos habitantes de fondo de Bikini, que se arrastran desanimados de la casa al trabajo y del trabajo a casa, con una permanente actitud de aburrimiento y malestar. Calamardo ensueña una vida de lujo y reconocimientos que le saque de una realidad que no soporta, responde con cinismo al discurso feliz de su vecino Bob Esponja y persigue con rabia todo atisbo de ilusión que aparezca a su alrededor. El resultado de esa comprensión parcial de la realidad es una actitud de enfado y un gesto permanente de disgusto.

Por lo tanto, Bob Esponja y Calamardo se complementan, son la cara y la cruz de una comprensión parcial de la realidad. Uno de ellos sólo ve los caminos abiertos, el otro los cerrados. Uno las posibilidades y las ilusiones, el otro los límites y los fracasos. Ambos nos enseñan lo que sucede cuando no somos capaces de comprender la realidad en su amplitud y nos quedamos sólo con una de sus dimensiones, la luminosa o la oscura. Si sólo vemos los caminos abiertos y no los límites, nos embarcaremos en proyectos imaginarios que tarde o temprano chocaran contra la dureza inflexible de lo real. Si sólo vemos las limitaciones, ni siquiera nos podremos en marcha para realizar nuestros deseos y nos refugiaremos en ensoñaciones ficticias que nunca se harán realidad.

Pero seguimos buscando. ¿Habrá en la serie algún personaje que no sea ejemplo de esta parcialidad? Un personaje capaz de soñar, pero con los pies en la tierra, capaz por tanto de hacer proyectos, es decir, de asumir limitaciones y posibles fracasos, pero afirmando las virtualidades que la realidad también nos ofrece. Soñar con los pies en la tierra, y no sólo soñar más allá de la tierra, como Bob Esponja, o vivir en una tierra sin sueños, como Calamardo. ¿Quién será ejemplo de una comprensión más amplia de la realidad? Alguien así tiene que ser valiente, para afrontar peligros, y fuerte, sin caer en el abuso, inteligente para descubrir las posibilidades de lo real, curiosa e investigadora para responder a sus misterios. Si conoce los límites de la realidad y también sus virtualidades, será emprendedora y resuelta, capaz de acometer proyectos bien asentados. 

Arenita Mejillas
Pues bien ¿que personaje en la serie es valiente, fuerte, inteligente, curioso, y resuelto? Sólo hay una respuesta. Es Arenita, por supuesto, Arenita Mejillas, ardilla nacida en Texas, y que a pesar de ser un animal terrestre, es capaz de vivir bajo el agua gracias a una gran cúpula de cristal y su traje de astronauta. Experta en karate, es la más fuerte de fondo de Bikini. Le gusta enseñar a los demás y como científica e inventora, ha construido un teletransportador, un rayo separador molecular, una máquina de capuchinos e incluso un cohete para llegar a la Luna. ¿Y cuál es el gesto que la define? ¿La risa ingenua de Bob Esponja o la mueca torcida de Calamardo? Ninguna de las dos. Es más bien una sonrisa franca, abierta, y una mirada aventurera, confiada en el porvenir...

sábado, 5 de agosto de 2017

Fecundidad, diacronía y resurrección en Lévinas

Emmanuel Lévinas
¿Es el paso del tiempo comprendido como un progresivo envejecer el único futuro que le espera a la subjetividad? ¿Qué significa verdaderamente “tener un futuro”? ¿Es la fecundidad una respuesta a esta pregunta? En la generación del hijo, el sujeto desborda su propio tiempo y se hace capaz de un destino distinto del suyo. ¿Cómo entender entonces su identidad, una identidad que continúa en el otro? ¿De qué otros modos se ve afectado su ser por el hecho de ser fecundo? ¿Qué nos enseña todo esto acerca de la naturaleza del tiempo? Y la palabra resurrección ¿qué papel juega en todo esto?

Éstas y muchas otras cuestiones son tratadas en el denso artículo de Ángel E. Garrido Maturano titulado “Fecundidad, diacronía y resurrección en Lévinas” A continuación adjuntamos el artículo para su lectura directa y un resumen del mismo.