lunes, 18 de octubre de 2010

Relaciones de poder y estados de dominación (según Foucault).

¿En qué consiste el poder? Nos hemos planteado esta pregunta a la luz de un texto de Susan George. A continuación, lo haremos desde una reflexión de Foucault. En 1984, la revista Concordia publica una entrevista con Michel Foucault en la que podemos leer lo siguiente: “Cuando se habla de poder, la gente piensa inmediatamente en una estructura política, en un gobierno, en una clase social dominante, en el señor frente al esclavo, etc. Pero no es en absoluto en esto en lo que yo pienso cuando hablo de relaciones de poder. Me refiero a que en las relaciones humanas, sean cuales sean –ya se trate de una comunicación verbal (…), o de relaciones amorosas, institucionales o económicas- el poder está siempre presente: me refiero a cualquier tipo de relación en la que uno intenta dirigir la conducta del otro. Estas relaciones son por tanto relaciones que se pueden encontrar en situaciones distintas y bajo diferentes formas; estas relaciones de poder son relaciones móviles, es decir, pueden modificarse, no están determinadas de una vez por todas.(…) Las relaciones de poder son por tanto móviles, reversibles, inestables. (…) No obstante hay que señalar que existen efectivamente estados de dominación”. En los hechos o estados de dominación las relaciones de poder “en lugar de ser inestables y permitir a los diferentes participantes una estrategia que las modifique, se encuentran bloqueadas y fijadas. Cuando un individuo o un grupo social consigue bloquear un campo de relaciones de poder haciendo de estas relaciones algo inmóvil y fijo, impidiendo la mínima reversibilidad de movimientos –mediante instrumentos que pueden ser tanto económicos como políticos o militares-, nos encontramos ante lo que podemos denominar un estado de dominación” (citas de: Michel Foucault,  Hermenéutica del sujeto, ediciones de la Piqueta).

Por lo tanto, en el contexto de las relaciones humanas, el poder es cualquier tipo de relación en la que uno intenta dirigir la conducta del otro. Estas relaciones son móviles, inestables, sujetas a modificación. Cuando quedan bloqueadas y fijadas impidiéndose la reversibilidad que las caracteriza, nos encontramos con un estado de dominación.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Muy bueno... y me sirvió.
Y en donde dice:
“Cuando se habla de poder, la gente piensa inmediatamente en una estructura política, en un gobierno, en una clase social dominante, en el señor frente al esclavo, etc. Pero no es en absoluto en esto en lo que yo pienso cuando hablo de relaciones de poder. Me refiero a que en las relaciones humanas, sean cuales sean, ya se trate de una comunicación verbal o de relaciones amorosas, institucionales o económicas... El poder está siempre presente"
(Me encantó y es cierto)