domingo, 29 de abril de 2012

La memoria en Bergson.

Henri Bergson
El siguiente texto de José Luis Pardo presenta de forma precisa y breve el tema de la memoria en Bersgon. Nos interesa no sólo por saber qué piensa Bergson sobre la memoria, sino por saber qué puede mostrar la memoria de sí misma en la obra de Bergson. 

 Bergson invoca una memoria "que no se confunde con el recuerdo psicológico (que únicamente es capaz de traer al presente aquel pasado que alguna vez pasó, que alguna vez fue presente y luego caducó y cayó en el olvido). Así como la memoria de los poetas arcaicos no era la facultad psiquica a la que hoy damos este nombre, sino una fuerza divina situada más allá de la voluntad de los hombres, la memoria bergsoniana se distingue cuidadosamente de la facultad psíquica de re-presentarse el pasado: es una memoria ontológica, no psicológica. Esto significa que en realidad no es otra cosa más que el ser-en-sí del pasado, que se conserva por sí solo y completamente al margen de la selección que lleva a cabo la percepción desde el punto de vista exclusivo de la utilidad para la acción, selección que da como resultado la percepción actual, el presente. Dado que la experiencia reclama constantemente la atención de la conciencia de cara a la acción, la percepción tiene que "vaciarse" a cada momento par dejar lugar a nuevas percepciones; y son, por tanto, estas percepciones antiguas las que constituyen la materia del recuerdo psicológico, del souvenir. Por el contrario, el pasado que constituye la memoria ontológica no es algo que haya pasado -que haya sido vivido- y que después haya perdido actualidad, es un antes que nunca fue "ahora", un pasado puro que, desde el punto de vista de la conciencia, es olvido y no recuerdo. Por eso, la contraposición tradicional entre "ser" y "devenir" cede aquí su lugar a esta otra, más modesta, entre souvenir (recuerdo) y devenir. La memoria (ontológica) es una memoria virtual que conserva el todo del pasado en su devenir, y esta memoria coexiste con la percepción consciente y representativa (no la sucede ni la precede), de tal forma que podríamos decir otra vez que las mismas cosas existen dos veces, o en dos escenarios radicalmente diversos e oncomunicados: por una parte, en la conciencia como percepciones o recuerdos, ligadas a la forma de lo actual y sometidas a las exigenicas de la representación, escandidas por su ahora constantemente re-presentado, y por otra, en la memoria o en el pasado puro como devenir, ligadas a la forma de lo virtual y liberadas de las exigencias del presente y de la representación". 

 El cuerpo sin organos. Presentación de Gilles Deleuze. Jose Luis Pardo.