lunes, 16 de julio de 2012

Una historia conocida sobre la crisis


No por conocida debemos olvidarla. Se trata de una historia que explica algunas razones de la actual crisis económica que vivimos tan de cerca. Resumida en seis breves puntos, nos dice lo siguiente:

1) En las últimas décadas los bancos estadounidenses difunden por todo el sistema financiero internacional miles de productos derivados de contratos hipotecarios como inversión rentable que en realidad ocultan una gran probabilidad de impago (hipotecas ninja, etc).

2) Estos productos derivados se revelan como basura financiera carente de valor y hacen quebrar a los bancos e inversores que los habían adquirido.

3) Cuando esto sucede, los bancos dejan de dar crédito y las empresas y consumidores que dependen de su financiación no pueden continuar produciendo y comprando, lo que provoca la caída de la actividad económica y el aumento del paro.

4) Los gobiernos entonces inyectan miles de millones al sistema financiero para salvar a los bancos creyendo que así volverán a dar crédito. El resultado es que al disminuir la actividad económica, disminuye la recaudación de ingresos, aumentan los gastos, el déficit se multiplica y la deuda se dispara.

5) A continuación, los bancos y otros grandes inversores aprovechan la necesidad de financiación de los gobiernos para prestarles grandes cantidades de dinero imponiéndoles reformas sociales basadas sobre todo en el recorte del gasto social y los salarios, dirigiendo así la mayor parte de estos recursos al pago de los préstamos.

6) Algunas consecuencias para una gran parte de los ciudadanos son el aumento de los impuestos al consumo, la reducción de los salarios, la salida de medicamentos de la seguridad social, el cierre de centros de salud, la disminución de camas disponibles en los hospitales, el aumento de las listas de espera, la no contratación de interinos en educación, el cierre de escuelas rurales, el aumento de la ratio en los centros escolares, el recorte en los presupuestos para investigación y desarrollo, la huida de capital a otros mercados como el alimentario, con consecuencias trágicas, etc.

Esta breve historia, con sus limitaciones, aunque es conocida, no ha de ser olvidada si queremos orientarnos adecuadamente en la realidad social que estamos viviendo. Nos muestra un movimiento en el equilibrio de poder establecido entre la esfera económica, la financiera, la política y la ecológica que determina los rasgos propios de nuestra sociedad actual.