domingo, 19 de enero de 2014

En qué consiste el ser humano según Manuel Vicent

Cilindro
Iniciamos una selección de textos alrededor de esta pregunta: ¿en qué consiste el ser humano? Comenzamos con un texto irónico, brillante y desencantado de Manuel Vicent sobre nuestra condición titulado "el cilindro":

"En sentido estricto, el ser humano es un tubo de carne impulsado por un mecanismo eléctrico. Esta especie de cilindro tiene algunos agujeros superiores e inferiores, unas alargaderas con pinzas en los flancos y todo eso va montado sobre un compás que sirve para desplazarlo en cualquier dirección, siempre detrás de un deseo. La alta misión de este tubo en la Tierra consiste en arramblar cosas de alrededor generalmente vivas, en sacrificarlas, trocearlas, introducirlas por la ranura de arriba y expulsarlas por el escape o sumidero de abajo, después de haberlas transformado en abono. Esta operación posee cierta calidad mística. El estiércol es un compromiso de honor del hombre con la naturaleza. Pero uno no pretende arrebatar a nadie las ansias de inmortalidad, ni siquiera rebajar la dignidad de este extraño aparato. Por otra parte, resulta muy fácil olvidar semejante ignominia. Basta con cubrir este cilindro con una tela y el misterio vuelve al instante. Algunos hacen mucho más. Le ponen mitras, gorras de plato y birretes con borlas en la cabeza, lo adornan con capas, clámides, polainas, joyas y medallas con el único fin de conquistar la inocencia.

El gran invento de la cultura ha sido el alma. Hubo un tiempo en que estos tubos de carne iban sueltos por el planeta realizando su labor degustadora sin otra aspiración en la vida. Eran unos instrumentos solidarios, dotados de una ciega maldad química. Luego se agruparon en manadas cerca de las charcas y allí tal vez reconocieron a un jefe. La cultura comenzó cuando este raro mandamás tuvo la ocurrencia de coronarse con plumas de pato. Al calor de ese sombrero germinó la conciencia, o sea, una argucia para desviar el destino. Ahora abra usted la ventana y vea como desfilan todavía. Van con abrigos, gorros, bufandas, mitras, birretes y cada uno ya tiene su alma”.

7 comentarios:

Mr. Lee dijo...

Totalmente de acuerdo, no somos mas que masa y energia en movimiento dotados de lo que llamamos conciencia...y nuestros "deber" en la naturaleza no era mas que coexistir con las otras criaturas similares a nosotros...y lo dell liber, me pregunto cuan necesario se hizo necesitar de uno, y cuando el sentido comun abandono nuestra conciencia.
Como dice un compañero "hoy en dia el sentido común es el menos común de los sentidos".
Salut.

Anónimo dijo...

Bueno, creo que esa masa y energía que somos es más de lo que imaginamos, algo misterioso, capaz de dar de sí a la materia, a la vida, a la inteligencia... No somos tan poca cosa.

Anónimo dijo...

Somos la creacion especial de Dios

Sofia Gomez dijo...

No somos solamente un tubo de energía y carne para movernos también somos un deposito de conocimientos, cultura y sentimientos.
Ese tubo de carne además cuenta con la posibilidad de tener sueños y que los mismos lo orienten/motiven en su andadura. ¿Esos sueños son deseos profundos conscientes o inconscientes? ¿Surgen desde los patrones culturales y se diferencian de los de otras culturas? ¿Nacen limitados por nuestros propios conocimientos o son superadores? Por lo pronto, son los que nos mueven, los que nos ponen en marcha como seres pensantes.
Lo que es mágico y a la vez una gran duda, es cómo la unión de todas esas cosas ha logrado desarrollarse desde un primate a la especie dominante del planeta cuyo deseo es dominar un universo infinito y desconocido, cuando todavía ni ha resuelto los problemas de su propio mundo.

José dijo...

Buen texto Sofía. Gracias.

Anónimo dijo...

este texto de manuel vicent pertenece a una de sus novelas? si es asi, no se le reconoce en este género en la mayoria de las páginas. Un saludo

José dijo...

Es un artículo suyo publicado en el País. Un saludo.