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Diario de clase: ¿es Jesús un personaje histórico?

Discutiendo sobre qué es o qué no es una cuestión de hecho en la obra de David Hume, analizamos en clase varios ejemplos como la llegada del hombre a la luna, el holocausto judío o la existencia de Jesús. Sobre este último  me encuentro en varias clases con la siguiente cuestión: ¿ l a existencia de Jesús es un hecho histórico? Varios alumnos piensan que no. Para ellos, Jesús es un personaje inventado, como Don Quijote de la Mancha, por ejemplo. Cuando les pregunto quién lo ha creado, me responden que la Iglesia. Sin embargo existen criterios de historicidad que nos permiten acercarnos razonablemente a lo que pudo ser su existencia histórica. Puedes encontrarlos en muchos lugares. Por ejemplo, aquí:  http://servicioskoinonia.org/relat/343.htm

Una creencia céltica

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Proust y amigos Alude Proust en una de sus obras a cierta creencia céltica según la cual las almas de aquellos a quienes hemos perdido y dejado atrás están atrapadas en un ser inferior como un animal, un vegetal u objeto inanimado. Cuando las liberamos, «vencen a la muerte y tornan a vivir en nuestra compañía». Y sigue diciendo: «Así ocurre con nuestro pasado. Es trabajo perdido el querer evocarlo, e inútiles todos los afanes de nuestra inteligencia. Ocúltase fuera de sus dominios y de su alcance, en un objeto material (en la sensación que ese objeto material nos daría) que no sospechamos. Y del azar depende que nos encontremos con ese objeto antes de que nos llegue la muerte, o que no lo encontremos nunca». Y sin embargo el autor, llamando al azar, se lanza en su búsqueda mediante la escritura...

Autobiografía de David Hume (fragmento final)

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El siguiente video pone voz al fragmento final de la autobiografia de David Hume titulada My own life (1776):

Ejercicio sobre un texto de Descartes (PAU)

“Para poder suprimir del todo la razón de dudar, debo examinar si hay Dios, tan pronto como encuentre ocasión; y si encuentro que lo hay, he de examinar también si puede ser engañador (…). Bajo el nombre de Dios entiendo una sustancia infinita, eterna, inmutable, por la cual yo mismo y todas las demás cosas existen-si es que existen algunas- han sido creadas y producidas. Ahora bien: tan grandes y eminentes son esas ventajas que (…) menos me convenzo de que la idea que de ellas tengo pueda tomar su origen en mí; y por consiguiente hay que concluir que Dios existe; pues si bien hay en mi la idea de sustancia, siendo yo una, no podría haber en mí la idea de una sustancia infinita siendo yo un ser finito, de no haber sido puesta en mí por una sustancia infinita”.           Descartes. Meditaciones Metafísicas. En este texto su autor reflexiona sobre el problema de la existencia de Dios. Exponer las ideas fundamentales del texto y l...

Vuelta a clase y celebración

Volvemos a las clases y retomamos el curso después de un tiempo de celebración en el que nos hemos despedido del viejo año y hemos dado la bienvenida al nuevo: ¡adiós 2014 y bienvenido 2015! Durante estas vacaciones me he encontrado con algunas personas que no le ven sentido a esa celebración y no puedo dejar de recordar que yo mismo, hace algunos años, tampoco se lo encontraba. Sin embargo, ahora sí. ¿En qué consiste ese sentido? En descubrir que la sucesión es renacimiento. Dicho de otro modo: no se trata de celebrar sin más que un año viejo pasa y uno nuevo llega, sino celebrar que el año viejo, envejecido y gastado, es capaz de renovarse a condición de hacerse distinto del que fue, volviendo a empezar. Se trata de celebrar que lo viejo puede renacer, que lo muerto puede revivir, que lo que ha llegado a su fin puede comenzar de nuevo, que lo hecho, hecho está, desde luego, pero que vuelve a estar por hacer a pesar de todo, que es posible perdonar, hacer borrón, cuenta nueva, olvid...

El tiempo no pasa sin quedar

En los días previos a la celebración de la Navidad y el Fin de Año escucho a muchas personas, normalmente mayores, contar lo rápido que pasa el tiempo. Hace nada, dicen, estaban celebrando la pasada Navidad y de repente ya está aquí de nuevo. Otra vez los turrones, los polvorones, las campanadas, las uvas. Hace nada, recuerdan, éramos niños cantando villancicos y jugando alrededor del Belén y ahora... Con sorpresa, con resignación o con ambas cosas, sus miradas y sus palabras reconocen cómo, sin apenas darnos cuenta, el tiempo pasa. Y tienen razón, desde luego. El tiempo pasa. Pero lo que no cuentan esas historias es que, además de pasar, el tiempo también queda, así que unamos a sus historias sobre el pasar del tiempo la nuestra sobre su quedar. Para poder hacerlo, hemos de preguntarnos a qué se refiere la expresión “el tiempo pasa”. ¿Qué queremos decir con ella? Decimos “el tiempo pasa” cuando sentimos una diferencia entre aquel que somos y aquel que hemos sido. Esa dife...

Los faros, poema de Baudelaire

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Baudelaire VI Los Faros Rubens, río de olvido, jardín de la pereza, fresca almohada de carne, donde amar no se puede, mas la vida ahí afluye y sin tregua se agita, como el aire en el cielo, y la mar en la mar; Leonardo da Vinci, sobrío y hondo espejo, en que hechiceros ángeles, con su dulce sonrisa, cargada de misterio, se muestran en la sombra de glaciares y pinos que cierran sus países; Rembrandt, triste hospital preñado de murmullos, solamente adornado con un gran crucifijo, donde en llanto se exhala la oración de estiércol, y que un rayo de invierno bruscamente atraviesa; Miguel Ángel, lugar incierto en que los Hércules se mezclan a los Cristos, y donde en pie se alzan fantasmas poderosos que al llegar el crepúsculo desgarran su mortaja con los dedos crispados; iras de boxeador, impudores de fauno, tú que supiste ver la belleza canalla, pecho hinchado de orgullo, hombre amarillo y débil, Puget, de los forzados melancólico rey; Watteau, ese carnaval dond...