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Enfadarse correctamente

“Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo.” Aristóteles, Ética a Nicómaco.

El movimiento de las estrellas (o cómo descubrir las esferas de Aristóteles)

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Mientras repaso un tema de Aristóteles para Bachillerato me encuentro de nuevo con una de sus ideas sobre el Universo. Para él, el Universo está formado por un conjunto de esferas. La exterior alberga a las estrellas fijas y, dentro de ella, otras esferas móviles arrastran en su giro al resto de estrellas que podemos observar a nuestro alrededor. En su punto central se encuentra inmovil la Tierra, nuestro hogar. Alguien muy ingenuo y con poco espíritu crítico puede considerar infantil e injustificada esta visión del Cosmos. Sin embargo basta recordar que nuestra comprensión de la Naturaleza ha estado limitada durante siglos por los datos de nuestros sentidos, sin las ampliaciones y los desarrollos que la tecnología actual nos ofrece para conocer el mundo a escalas insospechadas. Por esa razón te proponemos lo siguiente. Para descubrir las esferas de Aristóteles olvídate de microscopios y telescopios, abre los ojos y sólo con ellos observa el movimiento nocturno de las estrellas.  ...

Miradas

Escribe Tzvetan Todorov en "La vida en común": "El niño busca captar la mirada de su madre no solamente para que ésta acuda a alimentarle o a reconfortarle, sino porque esa mirada en sí misma le aporta un complemento indispensable: le confirma en su existencia. (...) Como si supieran la importancia de ese momento -aunque no es así- el padre o la madre y el hijo pueden mirarse durante largo rato a los ojos; esa acción sería completamente excepcional en la edad adulta, cuando una mirada mutua de más de diez segundos no puede significar más que dos cosas: que las dos personas van a batirse o a hacer el amor". Se trata de la convivencia: duelo a muerte y dúo de amor en una sola mirada.

Un comentario escolar sobre un texto de Nietzsche

“ El mayor acontecimiento reciente -que “Dios ha muerto”- (…) empieza desde ahora a extender su sombra sobre Europa. Al menos, a unos pocos (…), les parece efectivamente que acaba de ponerse un sol, que una antigua y arraigada confianza ha sido puesta en duda. Nuestro viejo mundo debe parecerles cada día más crepuscular, más dudoso, más extraño, "más viejo" (…) Estas consecuencias inmediatas no son para nosotros (…) de ninguna manera tristes, opacas ni sombrías; son más bien como una especie de luz, una felicidad, un alivio(…). Efectivamente, los filósofos, los "espíritus libres", con la noticia de que el "viejo Dios ha muerto" nos sentimos como alcanzados por los rayos de una nueva mañana (…). Ahí está el horizonte despejado de nuevo, aunque no sea aún lo suficientemente claro; ahí están nuestros barcos dispuestos a zarpar, rumbo a todos los peligros; ahí está toda nueva audacia que le está permitida a quien busca el conocimiento; y ahí está el mar, nues...

Las palabras

"Algunas palabras eran duras como piedras y otras se deshacían como la espuma al contacto con la lengua. De otro lado, enseguida advertí también que una palabra podía arreglarte el dia o estropeártelo porque había palabras que curaban y palabras que mataban, palabras que te hacían reír o que te hacían llorar, palabras que te adormecían o que te provocaban insomnio. Descubrí con asombro que las palabras dirigían la vida de los hombres, ya que, lejos de conquistarlas, según creíamos, eran ellas las que nos colonizaban. En gran medida, estamos hechos, o deshechos, de palabras". Juan José Millas.

Sobre la evolución del Cosmos

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Nuestra vida, con sus decisiones y sus caminos, con sus posibilidades y sus límites, tiene lugar en el seno de un inmenso conjunto de realidades diferentes entre sí –minerales, astros, otros seres vivientes- cuya unidad recibe el nombre de Cosmos. Desde la gran explosión hasta hoy, a lo largo de 10.000-20.000 millones de años, el Cosmos se ha ido constituyendo como estructura cambiante e inconclusa. ¿Podemos hoy, a la luz de los saberes actuales, afirmar algo razonable acerca de su evolución?  Para responder a esta pregunta hemos de detenernos en la palabra “evolución”. Su origen se encuentra en el término latino “evolutio”, que significaba la acción de desenrollar un papiro para ir leyendo lo escrito en él. Este término se introdujo en el lenguaje científico para describir la historia natural de los seres vivos, entendida como el desarrollo de una forma preexistente (preformacionismo). A finales del siglo XVIII cambia su sentido y pasa a designar la sucesiva aparición de fo...

Llegar a ser alguien

Érase una vez, hace mucho tiempo, un modesto carpintero llamado Jesús que vivía en el pueblo de Nazareth. Nazareth era una pobre y pequeña aldea olvidada en un extremo lejano del Imperio Romano, tan insignificante como lo eran sus habitantes. Jesús no destacaba entre ellos por su riqueza, por ser un gran carpintero o por su papel en la comunidad. Él sentía que allí, perdido en aquel rincón olvidado del mundo, no era nadie. Pero quería ser alguien, así que pensó cómo lograrlo y eligió estudiar para ser rabí, maestro. Si quería ser alguien como aquellos hombres sabios debería aprender a leer y a escribir, debería estudiar lenguas y los textos sagrados, y así lo hizo. Se dedico a ello con tesón y esfuerzo, ocupando en la tarea todo su tiempo. Los niños de Nazareth con los que antes jugaba querían acercarse a él, pero él, pasados unos minutos, los dejaba para volver a sus estudios y llegar a ser alguien. Una vez, cuando caminaba apresurado hacia Jerusalén para conseguir un ...