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Un texto de Descartes comentado

“ Para poder suprimir del todo la razón de dudar, debo examinar si hay Dios, tan pronto como encuentre ocasión; y si encuentro que lo hay, he de examinar también si puede ser engañador (…). Bajo el nombre de Dios entiendo una sustancia infinita, eterna, inmutable, por la cual yo mismo y todas las demás cosas existen-si es que existen algunas- han sido creadas y producidas. Ahora bien: tan grandes y eminentes son esas ventajas que (…) menos me convenzo de que la idea que de ellas tengo pueda tomar su origen en mí; y por consiguiente hay que concluir que Dios existe; pues si bien hay en mi la idea de sustancia, siendo yo una, no podría haber en mí la idea de una sustancia infinita siendo yo un ser finito, de no haber sido puesta en mí por una sustancia infinita”. Descartes. Meditaciones Metafísicas. En este texto su autor reflexiona sobre el problema de la demostración de la existencia de Dios. 1. Exponer las ideas fundamentales del texto y la relación que hay entre ellas...

Esclavos, cadenas y responsabilidades

Tras comentar en una clase de Bachillerato el mito de la caverna de Platón, descubro que la mayoría de los alumnos se sienten como los esclavos del relato. Los exámenes, las normas del centro, los padres, la presión social y la preocupación por el futuro son las cadenas que les obligan a permanecer en el fondo de la caverna, es decir, del aula. Pero a lo largo de la discusión recuerdan que están en una enseñanza no obligatoria. Tras un largo debate sobre lo obligatorio y lo elegido llegamos a una conclusión: Para un adulto (o alguien ya muy cerca de serlo) una obligación impuesta es una cadena; una obligación elegida es una responsabilidad. Y las resposabilidades son asunto de hombres y mujeres libres, no de esclavos.

Dos tipos de cosas

"En el tercer capítulo de Diferencia y repetición , al hilo de un fragmento de la República de Platón, Deleuze distingue dos tipos de cosas: las que dejan al pensamiento tranquilo y las que fuerzan a pensar. Las primeras son el objeto de un reconocimiento, el reconocimiento que apacigua la momentánea inquietud ante lo que a primera vista o en la distancia tal vez pareciera desconocido, extraño -la tranquilidad adviene, por ejemplo, cuando Sócrates reconoce a quien se acerca y profiere: “Buenos días, Teeteto”-. Las segundas, sin embargo, no se dejan reconocer, pues no encajan en el molde de lo que se sabe o se cree saber. Y lejos de inducir sosiego alguno, violentan al pensamiento y lo ponen en marcha al confrontarlo con algo ignoto que, por ser tal, desquicia el proceder habitual de nuestras facultades. Ya no se trata del objeto de un reconocimiento, de una maniobra calculada y prevista, sino de lo que Deleuze llama un encuentro. Este nombre, “encuentro”, encierra una multiplic...

¿Deseamos realmente ser felices?

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La respuesta a esta pregunta no es tan clara como podríamos pensar. Basta considerar muchas de las elecciones que tomamos en nuestra vida. ¿Realmente buscan la felicidad? ¿Tiene razón Aristóteles cuando nos dice que es ella nuestro fin último? La discusión es compleja. Nietzsche ya dejó escrito en algún lugar que el ser humano no busca ser feliz, sino crear . En esa misma dirección se mueve la siguiente reflexión del filósofo Slavoj Zizek: 

Enfadarse correctamente

“Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo.” Aristóteles, Ética a Nicómaco.

El movimiento de las estrellas (o cómo descubrir las esferas de Aristóteles)

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Mientras repaso un tema de Aristóteles para Bachillerato me encuentro de nuevo con una de sus ideas sobre el Universo. Para él, el Universo está formado por un conjunto de esferas. La exterior alberga a las estrellas fijas y, dentro de ella, otras esferas móviles arrastran en su giro al resto de estrellas que podemos observar a nuestro alrededor. En su punto central se encuentra inmovil la Tierra, nuestro hogar. Alguien muy ingenuo y con poco espíritu crítico puede considerar infantil e injustificada esta visión del Cosmos. Sin embargo basta recordar que nuestra comprensión de la Naturaleza ha estado limitada durante siglos por los datos de nuestros sentidos, sin las ampliaciones y los desarrollos que la tecnología actual nos ofrece para conocer el mundo a escalas insospechadas. Por esa razón te proponemos lo siguiente. Para descubrir las esferas de Aristóteles olvídate de microscopios y telescopios, abre los ojos y sólo con ellos observa el movimiento nocturno de las estrellas.  ...

Miradas

Escribe Tzvetan Todorov en "La vida en común": "El niño busca captar la mirada de su madre no solamente para que ésta acuda a alimentarle o a reconfortarle, sino porque esa mirada en sí misma le aporta un complemento indispensable: le confirma en su existencia. (...) Como si supieran la importancia de ese momento -aunque no es así- el padre o la madre y el hijo pueden mirarse durante largo rato a los ojos; esa acción sería completamente excepcional en la edad adulta, cuando una mirada mutua de más de diez segundos no puede significar más que dos cosas: que las dos personas van a batirse o a hacer el amor". Se trata de la convivencia: duelo a muerte y dúo de amor en una sola mirada.